El Gobierno de Australia anunció este martes el despliegue de apoyo militar defensivo al golfo Pérsico para reforzar la seguridad de los países de la región tras los recientes ataques con misiles y drones atribuidos a Irán.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, confirmó en rueda de prensa que 85 efectivos militares partirán de inmediato hacia la zona y se espera que estén operativos antes de finales de esta semana.
El despliegue tendrá inicialmente una duración de cuatro semanas y se enmarca en el concepto de “defensa colectiva” de los países del Golfo, según explicó el Ejecutivo australiano.
Australia enviará un avión de vigilancia estratégica
La misión incluirá el despliegue de un avión de alerta temprana E-7A Wedgetail de la Real Fuerza Aérea Australiana, que será enviado a los Emiratos Árabes Unidos.
Este tipo de aeronave cuenta con capacidades avanzadas de vigilancia y reconocimiento de largo alcance, lo que permitirá supervisar el espacio aéreo regional y contribuir a la defensa frente a posibles ataques con drones o misiles.
“La primera prioridad de mi Gobierno es y siempre será mantener a los australianos a salvo”, afirmó Albanese al anunciar el despliegue.
Además del avión de vigilancia, Canberra proporcionará misiles aire-aire de alcance medio para reforzar las capacidades defensivas de los Emiratos Árabes Unidos.
Canberra insiste en que su misión será solo defensiva
El ministro de Defensa australiano, Richard Marles, subrayó que la participación de su país no implicará operaciones ofensivas contra Irán.
Según explicó, el apoyo militar se limita a reforzar la defensa aérea y proteger a los países del Golfo frente a ataques.
“Se trata de capacidades defensivas destinadas a proteger a los países del Golfo”, declaró Marles.
El ministro añadió que la misión será similar a operaciones anteriores del Wedgetail en Europa, donde esta aeronave fue desplegada para apoyar la defensa aérea de Ucrania frente a Rusia.
Australia pide a sus ciudadanos abandonar la región
Por su parte, la ministra de Exteriores australiana, Penny Wong, advirtió que los ataques iraníes contra países vecinos se intensificaron durante la noche.
Ante este escenario, recomendó a los ciudadanos australianos que se encuentren en Oriente Medio abandonar la región si les es posible.
Según datos oficiales, alrededor de 115.000 australianos residen actualmente en Oriente Medio, incluidos unos 24.000 en los Emiratos Árabes Unidos, uno de los principales centros económicos y logísticos del golfo Pérsico.
El despliegue australiano se produce en un contexto de creciente escalada militar en Oriente Medio, tras la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán y los ataques con drones y misiles contra instalaciones militares y energéticas en distintos países de la región.