El cofundador de Microsoft, Bill Gates (70 años), ha pedido disculpas públicamente al personal de la Fundación Gates por su relación con Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales, al admitir que su vínculo con el magnate “manchó” el nombre de la organización.
Según una grabación difundida por The Wall Street Journal, Gates reconoció ante empleados de su fundación que “fue un gran error pasar tiempo con Epstein” y lamentó haber llevado a ejecutivos de la institución a reuniones con él.
“No hice nada ilícito”, asegura Gates
Durante la reunión interna, el empresario aseguró que no participó en ninguna actividad ilegal ni tuvo conocimiento de conductas ilícitas en su presencia.
“Pido disculpas a otras personas que se han visto involucradas en esto por el error que cometí”, afirmó, insistiendo en que nunca pasó tiempo con víctimas del financiero y que no formaba parte de su entorno más cercano.
Gates también explicó que algunas imágenes publicadas recientemente —en las que aparece junto a mujeres cuyos rostros fueron ocultados— corresponden a fotografías que, según su versión, Epstein solía pedir tras reuniones formales con asistentes.
Reconoce aventuras con dos mujeres rusas
En su intervención, Gates admitió haber mantenido relaciones extramatrimoniales con dos mujeres rusas que habían tenido contacto con Epstein, aunque aseguró que no estaban vinculadas a su red de víctimas.
“No hice nada ilícito. No vi nada ilícito”, reiteró el magnate, tratando de desvincular esos encuentros de los delitos atribuidos a Epstein.
En 2013, Epstein se habría enviado correos electrónicos a sí mismo insinuando una supuesta aventura de Gates y mencionando la búsqueda de antibióticos para tratar una enfermedad de transmisión sexual, algo que el empresario niega rotundamente. Según Gates, esos mensajes nunca se enviaron y podrían haber sido un intento de manipulación.
Reuniones hasta 2014 pese a la condena previa
Gates conoció a Epstein en 2011 y mantuvo varias reuniones con él hasta 2014, pese a que el financiero ya se había declarado culpable en 2008 de solicitar los servicios sexuales de una menor.
En una entrevista reciente concedida a Nine News Australia, el empresario negó haber visitado la isla privada de Epstein en las Islas Vírgenes y aseguró que sus encuentros se limitaron a cenas y reuniones.
Sin embargo, reconoció que, con la información conocida hoy, su decisión de mantener el contacto fue un error grave. “Sabiendo lo que sé ahora, es cien veces peor”, declaró ante el personal de la fundación, subrayando que no solo fueron graves los delitos pasados de Epstein, sino que su comportamiento delictivo continuaba.
Impacto reputacional
Las revelaciones vuelven a situar a Bill Gates bajo el foco mediático por su relación con Jeffrey Epstein, un vínculo que ya había generado controversia tras el suicidio del financiero en 2019 mientras esperaba juicio por nuevos cargos de tráfico sexual.
Aunque Gates insiste en que no tuvo implicación en actividades ilegales, admite que su relación con Epstein dañó la reputación de su fundación y reconoce que su juicio fue erróneo al mantener reuniones con él después de su condena.