FECHADA EL 1 DE DICIEMBRE DE 2016

Wikileaks publica una importante carta del Papa sobre el asunto de la Orden de Malta

|

La carta de diciembre de 2016 revela que el Papa Francisco apoyó la opinión del cardenal Raymond Burke de que la distribución de anticonceptivos, por parte de su agencia humanitaria, debía detenerse.

(National Catholic Register)- Wikileaks publicó hoy una carta confidencial que confirma que el Papa Francisco se oponía firmemente a la Orden de Malta en la distribución de anticonceptivos, como parte de su labor humanitaria, y que deseaba que el problema estuviera “completamente resuelto”.

En la carta, fechada el 1 de diciembre de 2016 y dirigida al cardenal Raymond Burke, patrón de la Orden de Malta, el Santo Padre subrayó que la Orden “debe garantizar que los métodos y medios que utiliza en sus iniciativas y trabajos de atención médica no sean contrarios a la ley moral”.

Añadió que, si “en el pasado ha habido un problema de esta naturaleza, espero que se pueda resolver por completo”.

El Papa se refería a los resultados de una investigación de la Orden, publicada en enero de 2016, que documentaba que Malteser International, la gran agencia de ayuda humanitaria de los Caballeros, había distribuido miles de condones y anticonceptivos orales, principalmente para ayudar a prevenir que las prostitutas, en el Lejano Oriente y en África, contrajeran el VIH/SIDA, pero también como parte de un programa de planificación familiar.

Suscríbete a nuestro nuevo canal

Esto ocurrió cuando Albrecht Freiherr von Boeselager era Gran Hospitalario (1989-2014) y, en definitiva, responsable del trabajo de Malteser International. Boeselager había sido informado del problema por lo menos desde 2013, según la Orden, pero fue acusado de tomar medidas inadecuadas – una acusación que él negó.

En su carta del 1 de diciembre, el Papa le dijo al cardenal Burke que estaría “muy decepcionado si – como usted me dijo – algunos de los altos oficiales estuvieran al tanto de prácticas tales como la distribución de cualquier tipo de anticonceptivos y aún no hubieran intervenido para terminar con estas cosas.”

“No tengo dudas”, continuó el Papa, “de que al seguir los principios de Pablo y “viviendo en la verdad y en el amor” (Efesios 4:15), el asunto se puede discutir con estos oficiales y se puede obtener la rectificación necesaria”.

La carta fue escrita en respuesta a una audiencia privada anterior entre el Papa y el Cardenal Burke, el día 10 de noviembre.

El Register supo en ese momento que el Papa estaba “profundamente turbado” por lo que el cardenal le había dicho sobre la distribución de anticonceptivos. Francisco también había dejado en claro, durante esa reunión, que quería que la Francmasonería “fuera limpiada” de la Orden y exigía una acción apropiada.

Francisco hizo una referencia indirecta a este asunto en la carta del 1 de diciembre, escribiendo que los miembros de la Orden “deben evitar conductas seculares y frívolas, como la pertenencia a asociaciones, movimientos y organizaciones que son contrarias a la fe católica o de naturaleza relativista.”

Si algunos Caballeros son miembros de estos grupos, continuaba el Papa, “se les debe pedir que se retiren de la Orden, porque su comportamiento es incompatible” con la fe y con su condición de miembro de la Orden.

Basándose en estas firmes palabras del Papa, el 6 de diciembre, el Cardenal Burke y el Gran Maestre de entonces, frey Matthew Festing, se enfrentaron a Boeselager y le ordenaron que renunciara – una orden a la que él se resistió dos veces, lo que llevó a su expulsión forzosa por insubordinación (ilegalmente, según Boeselager), mediante un procedimiento disciplinario.

Aproximadamente una semana después, el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, expresó su desaprobación por el despido, diciendo que el Papa había pedido que se utilizara el “diálogo” y que nunca había pedido la expulsión de nadie.

Algunos alegaron que el cardenal Burke le había dicho a Boeselager que el Papa le había dado instrucciones para que le dijera que renunciara, pero el cardenal lo negó firmemente.

Un masón conocido

En una carta confidencial aparte a frey Matthew, fechada el 6 de diciembre de 2016 y también revelada hoy por Wikileaks, el cardenal Burke escribió que el Papa solicitó la “vigilancia necesaria” de la obra de la Orden, “especialmente la purificación de un espíritu mundano y del uso de métodos y medios contrarios a la ley moral”.

Pidió la “mayor cooperación del Gran Maestre, no sea que el Santo Padre encuentre necesario encarar sus preocupaciones directamente, a través de una visita a la Orden”.

Tras la destitución de Boeselager, el entonces ex gran canciller apeló al papa Francisco, lo que llevó al cardenal Parolin a formar un comité de investigación de cinco miembros. Tres de los miembros estaban relacionados con un misterioso fondo de 118 millones de dólares en Ginebra (como lo estaba Boeselager), y de uno de ellos frey Matthew dijo que era un conocido masón – según un documento publicado aparte hoy por Wikileaks.

La dirección de la Orden opuso resistencia a dicho comité, basándose principalmente en que interfería en la soberanía de la Orden, pero el 23 de enero de 2016, el Papa le pidió a frey Matthew que renunciara, lo que accedió a hacer de inmediato. Todos los decretos anteriores, que se remontan al 6 de diciembre, fueron anulados y Boeselager fue reintegrado como Gran Canciller el 28 de enero. Posteriormente, el Papa nombró al cardenal Angelo Becciu delegado especial para representar a la Santa Sede ante la Orden, sustituyendo al cardenal Burke.

La publicación de Wikileaks de la carta del Papa y demás documentos ha aportado cierta claridad al enfoque del Papa en ese momento sobre el tema de los anticonceptivos – un enfoque que, por lo menos en el papel, era claramente afín al Cardenal Burke.

Pero muchas preguntas relacionadas con este capítulo problemático en la historia de la Orden siguen sin respuesta, en particular por qué el Papa se puso del lado del cardenal Parolin y Boeselager del lado del cardenal Burke y frey Matthew, y el papel que el misterioso fondo suizo desempeñó en este asunto.

Publicado por Edward Pentin en el National Catholic Register; traducido por Pablo Rostán para InfoVaticana.