El Senado de la Nación Argentina ha aprobado la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, en una votación que el Gobierno argentino considera “histórica” y que la oposición sindical y los sectores de izquierda califican de recorte de derechos.
La norma introduce 28 modificaciones en la legislación laboral argentina, con el objetivo declarado de estimular la inversión, fomentar el empleo formal y reducir la litigiosidad que, según el Ejecutivo, ha lastrado durante años la competitividad del mercado laboral.
Qué cambia la reforma
Entre las medidas incluidas se encuentran la actualización del régimen de créditos laborales, cambios en los sistemas de indemnización, incentivos para la formalización de trabajadores y herramientas destinadas a reducir los costes judiciales asociados a conflictos laborales.
El Gobierno sostiene que la elevada litigiosidad y la rigidez normativa han generado un entorno poco atractivo para la creación de empleo, especialmente en pequeñas y medianas empresas. Según la Casa Rosada, la reforma busca dar previsibilidad a empleadores y trabajadores, facilitar la contratación y reducir la economía informal.
Protestas frente al Congreso
Horas antes de la votación, los principales sindicatos argentinos se concentraron a las puertas del Congreso para manifestar su rechazo a la iniciativa. Las centrales obreras denuncian que la reforma introduce recortes encubiertos y debilita garantías históricas de los trabajadores.
Milei lo celebra como un “paso hacia la prosperidad”
Tras la aprobación en el Senado, Milei celebró la decisión en sus redes sociales, calificándola de “histórica” y asegurando que supone un gran paso hacia la prosperidad económica del país.
HISTÓRICO.
VLLC!— Javier Milei (@JMilei) February 12, 2026
El presidente argentino ha reiterado que su proyecto político se basa en reducir la intervención del Estado, liberar fuerzas productivas y atraer inversiones extranjeras. La reforma laboral se inscribe dentro de ese programa más amplio de transformación estructural que incluye ajustes fiscales, reformas regulatorias y apertura económica.