El multimillonario y empresario Elon Musk ha animado este viernes, desde el Foro Económico Mundial de Davos, a reconvertir las zonas despobladas de la España vaciada en la “central eléctrica” de Europa, apostando por una instalación masiva de placas solares como vía para reforzar la transición energética del continente.
Durante su intervención, Musk señaló que amplias áreas del interior de España reúnen condiciones “excepcionales” de radiación solar y disponibilidad de suelo, lo que —a su juicio— permitiría producir energía limpia a gran escala y abastecer a otros países europeos. El empresario defendió que el desarrollo de grandes infraestructuras solares podría convertir territorios hoy despoblados en polos estratégicos para el suministro energético.
Las declaraciones llegan en un contexto de debate creciente sobre el futuro de la llamada España vaciada, marcada por la despoblación, el envejecimiento y la falta de oportunidades económicas. La propuesta de Musk ha reavivado el debate sobre el equilibrio entre desarrollo energético, impacto territorial y retorno real para las comunidades locales, un asunto especialmente sensible en regiones que ya han expresado recelos ante la proliferación de macroparques renovables.
Desde el ámbito institucional y social, las opiniones están divididas: mientras algunos ven en la apuesta por la energía solar una oportunidad para atraer inversión y empleo, otros advierten del riesgo de convertir amplias zonas rurales en espacios de producción al servicio de grandes centros urbanos o mercados exteriores, sin resolver los problemas estructurales de población y servicios.