DEFENSA DE LA CONSTITUCIÓN

Barones y diputados del PSOE se revuelven contra Sánchez: ‘Hay cuestiones inaceptables’

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Se suceden las reacciones dentro del Partido Socialista cuestionando la cesión del Gobierno a las exigencias secesionistas designando un mediador para sus negociaciones.

La diputada del PSOE por Valladolid Soraya Rodríguez ha pedido este martes que en «el diálogo entre el Estado» y Cataluña se respete la Constitución, el Estatuto de autonomía y a las propias instituciones. «Ni mediadores ni relatores», ha aseverado.

Rodríguez, que apoyó a Susana Díaz en las primarias del partido, se ha expresado así a través de un apunte en su cuenta de Twitter, recogido por Europa Press, después de que el Ejecutivo de Pedro Sánchez haya aceptado la presencia de un mediador en la mesa de partidos que Gobierno y Generalitat intentan impulsar.

«No hacen falta mediadores ni para el Gobierno ni para el Partido Socialista. Si acaso alguien que pueda tomar nota, convocar, que nos pueda coordinar» en esa mesa de «diferentes partidos», pero «no hacen falta mediadores», ha afirmado la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, en declaraciones a los medios de comunicación en los pasillos del Senado.

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Rodríguez no es la única socialista que se ha mostrado escéptica ante el movimiento del Ejecutivo. El presidente de Aragón y secretario general del PSOE en la región, Javier Lambán, ha recordado que «aprobar un presupuesto no justifica cesiones que pongan en cuestión la Constitución, la unidad de España, el Estado de Derecho ni la decencia».

«Estoy seguro de que Pedro Sánchez no cederá a chantajes de los independentistas, cáncer de la democracia con el que hay que acabar», ha escrito en Twitter.

‘Sobre España hablan todos los españoles’

El presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha mostrado su «perplejidad» ante la aceptación de la figura del «relator» y ha incidido en que «sobre España hablan todos los españoles, no solo los militantes del PSOE».

«Lo que tengo muy claro, es que hablar es una cosa, yo no hablo con mis amigos con testigos de por medio. Eso es negociar», ha manifestado el dirigente ‘socialista’ en una entrevista en Onda Cero, recogida por Europa Press. Así, García-Page se ha preguntado si el Gobierno tiene claro que «no se puede alimentar a parte de la sociedad catalana» que «se ha creído que va a ser posible un referéndum de autodeterminación»

Page alerta de que esta maniobra alimenta una expectativa de que a largo plazo hay una forma de referéndum y éste «es inviable» y, por otro lado, discrimina a la gente que está siendo juzgada en el Tribunal Supremo.

«Están reconociendo explícitamente que cuando lo vulneraron estaban apelando un derecho que hoy no reconocen que no había», ha afirmado García-Page. «Hay que hablar de cosas posibles, realistas, con un método constitucional», ha zanjado.

‘Hay cuestiones inaceptables’

El diputado socialista José María Barreda sostiene que el Gobierno da la impresión de estar «cediendo una vez más» ante los secesionistas y cree que ha llegado el momento de «poner pie en pared» y dejar claro que hay cuestiones «inaceptables».

Barreda, que actualmente preside la Comisión de Defensa en el Congreso, ha asegurado que la «confusión» que hay en torno a esa figura del relator, coordinador o mediador del diálogo político sobre Cataluña «pone en evidencia que no se sabe muy bien qué es lo acordado».

Tras escuchar a la vicepresidenta Carmen Calvo, dice estar tan «desconcertado» como antes y no cree que las cosas se hayan aclarado: «La impresión que da (el Gobierno) es que se está cediendo una vez más en la batalla de ideas y de símbolos», resume.

El expresidente castellano manchego tiene «la sensación» de que, «de un tiempo a esta parte, en la batalla de los simbólico, que en política es extremadamente importante, los independentistas van por delante y van ganando espacios poco a poco».

A su juicio, «tal vez ha llegado el momento de poner pie en pared y de clarificar las cosas», y en ese sentido ha instado a «decir claramente» que algunas de las 21 condiciones planteadas por Quim Torra «son absolutamente inaceptables».