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PROGRAMA DEL PSOE

El PSOE va más allá y propone una eutanasia aunque la persona no esté terminal

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Se trata de una de las 110 propuestas de Pedro Sánchez para las elecciones del 28 de abril. Expertos alertan de que mientras se busca despenalizar la eutanasia, las necesidades de cuidados paliativos no están cubiertas.

El PSOE se compromete a aprobar una ley para regular la eutanasia si logra gobernar tras las elecciones generales del próximo 28 de abril. Actualmente está en tramitación en la Cámara Baja una ley presentada por el partido de Pedro Sánchez para despenalizar la eutanasia, si bien está «bloqueada» el PP y Ciudadanos.

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Dentro del documento ‘110 compromisos con la España que quieres’, presentado este miércoles 26 de marzo, donde los socialistas muestran su programa, se defiende «el derecho a elegir con libertad hasta el último minuto de nuestra vida, y el derecho a recibir la mejor atención médica en su tramo más difícil».

La normativa, que está en fase de presentación de enmiendas, contempla la eutanasia como un nuevo derecho, porque «de nada sirve tener una vida digna si no tenemos una muerte digna».

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Asimismo, durante su presentación, en la que participaron el secretario el secretario de Justicia y Nuevos Derechos, Andrés Perelló, junto a la secretaria de Sanidad, Luisa Carcedo, y el secretario de Política Federal, Patxi López, se aclaraba que no se estaba hablando sólo de la eutanasia a pacientes en fase terminal, «sino de aquellas personas que no teniendo una situación terminal determinada deciden que no quieren vivir más, porque no están dispuestas a sufrir más».

En el marco del derecho comparado, el PSOE optaba por el modelo de aquellos países que se han dotado de una regulación sistemática y ordenada de los supuestos en que cabe eutanasia o suicidio asistido sin que tenga consecuencias penales, pero con todas las garantías. «En España, 7 parlamentos autonómicos han pedido su regulación. Varios estados norteamericanos, Alemania, Suiza, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Canadá o Colombia, entre otros, tienen reconocido el derecho a la eutanasia», recordaba.

Para los socialistas esta práctica debía regularse de un «modo ampliamente garantista de forma que se constate que la solicitud de ejercerlo es voluntaria, informada, consentida y libre».

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En una España en que la cobertura de los cuidados paliativos no llega al 100% de quienes lo necesitan y en la que la mitad de las personas que necesitan los cuidados paliativos mueren con dolor físico y el 75 % con dolor emocional, la reivindicación de la eutanasia legal no parece la propuesta política más sensata.

Mientras… no se cubren los cuidados paliativos

La AECC indicó el pasado mes de mayo, coincidiendo con la tramitación de la ley, que, “puesto que sigue sin estar aprobado el marco normativo estatal de protección de las personas que necesitan cuidados paliativos”, el debate sobre la regulación de la eutanasia se retrase hasta que esté garantizado este derecho para todas las personas.

La AECC reclamó además un análisis exhaustivo de la actual atención sanitaria y social a las personas con enfermedad avanzada y en el final de la vida y una ley estatal que permita armonizar las leyes que ya existen en varias Comunidades Autónomas.

Esta legislación debería garantizar -a juicio de la AECC- el acceso a cuidados paliativos para todas las personas que lo necesiten y respetar las preferencias del enfermo si desea permanecer en su domicilio, siempre que las condiciones de la persona enferma y su entorno familiar lo permitan.

También incluir la formación de los profesionales del ámbito socio sanitario en la atención a las personas y familias en esta situación. Además, sería necesario facilitar la participación de los pacientes y cuidadores en el proceso de atención y dotar al cuidador principal de los recursos de apoyo necesarios que mejoren tanto la calidad de vida de su familiar enfermo como la suya propia.

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La AECC considera importante, asimismo, fomentar la solidaridad social en el acompañamiento a las personas en el final de la vida a través del voluntariado formado para ello y asegurar la disponibilidad de la atención al duelo, de manera que favorezca la continuidad en el cuidado de la unidad familiar.