APUNTA A LOS CDR

Nieto señala a los Mossos por su dejadez: ‘No mostraron interés en evitar el referéndum’

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El exnúmero dos de Interior ha indicado que el Gobierno de Rajoy ofreció la opción de que el referéndum «se hiciera en plazas o lugares abiertos, de modo que se transformara en un hecho simbólico».

El exsecretario de Estado de Seguridad José Antonio Nieto ha acusado de forma contundente durante su declaración de este lunes en el juicio del golpe separatista en el Tribunal Supremo al exconsejero de Interior Joaquim Forn y a la cúpula de los Mossos d’Esquadra de mostrarse reacios a cumplir con el mandato tanto de la Fiscalía como del TSJ de Cataluña para impedir el referéndum del 1 de octubre de 2017.

Una actitud que constató en la reunión «surrealista» de la Junta de Seguridad que se celebró en Barcelona el 28 de septiembre, ya que únicamente escuchó excusas y se desoyeron todas las advertencias. Nieto se ha mostrado contundente en la defensa de la actuación de la Policía y de la Guardia Civil desde los días previos.

A preguntas del fiscal Javier Zaragoza, ha apuntando que desde la cúpula de Interior se percibió con «preocupación» la respuesta Forn a una carta enviada el día 22 de septiembre por el entonces ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, informando del refuerzo policial de unos 6.000 agentes movilizados para cumplir con la instrucción 2/2017, de 8 de septiembre, de la Fiscalía Superior de Cataluña.

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También ha explicado que, de acuerdo a la información posterior, Interior supo que las movilizaciones de grupos afines al separatismo «no eran espontáneas».

Señala a los CDR, ANC y Òminum

Ha culpado de ello a los CDR, cuya «estructura sólida» permitió una coordinación que, con ayuda de medios de comunicación, llamaba a movilizaciones «en actitud violenta o que facilitaba que se produjeran actitudes violentas», en referencia a las movilizaciones que se producían con ocasión a los registros y actuaciones policiales encaminadas a incautar material para el 1-O semanas antes de la jornada del referéndum.

Al ser preguntado si en esas movilizaciones intervino la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Nieto ha contestado que sí, que «en prácticamente en todas». Y lo mismo al ser cuestionado por el papel de Omnium Cultural. En otro momento de su declaración, que se ha prolongado durante unas cuatro horas -el testimonio más largo hasta el momento-, Nieto no ha podido concretar a preguntas de los abogados Andreu Van Den Eynde y Jordi Pina sobre a qué actos de los CDR se refería.

«Se produjeron muchos», ha respondido, para añadir que mantener aislados como se mantuvo a la comisión judicial que registraba la Consejería de Economía durante el 20 de ese mes «es una muestra importante de violencia». A preguntas de Pina no pudo concretar qué personas de ANC participaron, y se ha limitado a añadir que «había una línea común».

Las ‘excusas’ de los Mossos

Además, Nieto ha calificado de «bastante surrealista» la reunión de la Junta de Seguridad del 28 de septiembre de 2017 en la que se trató de preparar junto a las autoridades de la Generalitat el dispositivo policial de cara al 1-O.

«Estábamos en una mesa preparando el dispositivo para evitar el referéndum con quienes lo habían convocado, y ninguno nos trasladó nada que tuviera que ver con el plan operativo y sí excusas que justificaran que no se iba a hacer», ha resumido Nieto, tras describir una reunión anómala en la que se defendían dos ideas e incluso dos realidades paralelas en relación con las decisiones concretas a adoptar. «Intentamos descender a lo práctico, pero nunca fue posible. No conseguimos bajar a lo concreto», ha añadido a preguntas del fiscal Zaragoza.

En la reunión, además de Nieto estaban presentes el expresident Carles Puigdemont; el entonces consejero del Interior Joaquim Forn; el coordinador del dispositivo nombrado por los tribunales, el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos; el Mayor de los Mossos d’Esquadra Josep Lluís Trapero y otros altos mandos policiales.

Las discrepancias, según el testimonio del exresponsable de Seguridad, se referían incluso a la interpretación del auto que, un día antes de esta reunión, la juez del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) Mercedes Armas dictó ordenando, en su parte dispositiva, que se adoptaran las medidas necesarias para evitar el referéndum ilegal.

Por parte de Puigdemont se daba prioridad, según ha relatado Nieto, a otro fragmento del auto, ajeno a la parte dispositiva, en el que se señalaba la necesidad de «preservar la convivencia», por lo que ambas parte no estaban de acuerdo siquiera en cuál de las dos ideas era la prevalente, la que había que cumplir por mandato judicial.

Sobre Forn -para quien la Fiscalía solicita 16 años de cárcel por rebelión y malversación- Nieto ha recordado que únicamente intervino dos veces en la reunión de la Junta de Seguridad. «Una para reprochar a Pérez de los Cobos que había interpelado a Puigdemont de forma poco respetuosa y otra para mostrar su desacuerdo con el dispositivo policial, porque los Mossos tenían suficiente capacidad», ha explicado.

En este punto, preguntado por el fiscal si les advirtieron que mantener el referéndum podría ocasionar enfrentamientos violentos, Nieto se ha mostrado muy tajante y ha llegado a decir que fue «peor que eso», porque las autoridades de la Generalitat «no entendían que el dispositivo fuese necesario». «Cada vez que intervenían defendían que el objeto era la convivencia pacífica y que la presencia policial podría causar un choque, y nosotros defendíamos que el dispositivo era precisamente para evitar ese riesgo», ha añadido

El Gobierno ofreció a Puigdemont un referéndum en las calles

Para Nieto, y así se les pidió en la Junta de Seguridad, el riesgo para las personas «se hubiera evitado si no hubieran tratado de sostener algo manifiestamente ilegal como era el referéndum», pero frente a ello «no hubo el más mínimo gesto de decisión ni de apertura, ni margen para ningún planteamiento».

Entre estos planteamientos, ha relatado a la Sala que incluso se barajó la opción de que el referéndum «se hiciera en plazas o lugares abiertos, de modo que se transformara en un hecho simbólico que no contradijera el mandamiento judicial referido a evitar la votación en colegios, y así se trasladó también». No obstante, «hubo convicción absoluta de sostener la celebración del 1-O», ha añadido.

Seguidamente, ha manifestado que si los Mossos «de forma clara, evidente, hubiesen manifestado su voluntad de cumplir el mandato judicial», está convencido de que la consulta se hubiera desconvocado.

Por todo ello, y pese a que la vocación de las fuerzas de seguridad era la de ir en auxilio de los Mossos en el 1-O, la realidad es que se habían producido situaciones antes de las reunión del día 28 de septiembre que les hicieron dudar de esa confianza. «Y a partir de la Junta de Seguridad la confianza era mínima», ha añadido. «Si bien creíamos que iba a imponerse un criterio contrario por parte de los mandos de los Mossos, desgraciadamente no fue así», ha concluido.