ACHACA LA DUI A LA PRESIÓN DE LAS RRSS

El separatismo ataca a Santi Vila por defender a España como un Estado democrático

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El exconsejero de la Generalidad, Santi Vila, se ha convertido en el objeto de los ataques de los separatistas tras relatar en el juicio a los golpistas lo que para él ha supuesto todo el proceso secesionista. En su declaración en el juicio en el Tribunal Supremo ha reprochado al movimiento separatista que se quisiera ir en contra “de un Estado moderno y democrático como es España”.

En respuesta a la abogada del Estado, Rosa María Seaone, Vila ha afirmado que es «evidente» que si se pudiera volver atrás «se habrían hecho las cosas de forma muy distinta», algo de lo que cree también están convencidos «los españoles de buena fe».

Ha admitido además que «lo que ocurrió en Cataluña es impropio de una sociedad avanzada y moderna» y ha lamentado que actuación del Gobierno para impedir el 1-O fuera, a su juicio, «algo tan poco acorde con un Estado democrático y moderno como es España».

Lamenta que el de Puigdemont no fue un Gobierno de todos

Santi Vila ha explicado que durante la jornada del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 «dos millones y medio de catalanes se quedaron en casa», lamentando así que el Gobierno de Carles Puigdemont no fuera el «Gobierno de todos».

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Durante su interrogatorio, que ha durado una hora y cuarto, Vila ha explicado a preguntas del fiscal Fidel Cadena la labor de «interlocución» que él mismo ejerció después de la consulta con «altos dirigentes del PSOE y del Gobierno de España», incluso con sectores «religiosos, de la empresa e institucionales» para «evitar el choque de trenes» e «ir desencalando la tensión».

«Algunos vivimos hasta el último segundo la convicción de que no se llevaría a cabo el 1 de octubre, nos acompañará el dolor toda la vida de ver señoras por los suelos, pero esas semanas muchos nos comprometimos para evitar la suspensión del autogobierno que ya era una amenaza que se nos advertía», ha continuado.

Vila, que se encuentra en libertad provisional, ha relatado este contexto para explicar por qué presentó su dimisión el 26 de octubre de 2017, un día antes de la proclamación de la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) al sentirse «frustrado». Ha admitido que la noche del 25 de octubre tenía la «sensación de paz interior» al creer que el Gobierno catalán no tomaría ninguna decisión de forma unilateral. Sin embargo, «el clima de desconfianza y la tensión exterior era tan fuerte que todo se torció».


En este sentido, ha indicado que desde el 1-O existían «discrepancias de interpretaciones» en el «seno del movimiento soberanista» sobre lo que había pasado, ya que algunos veían el referéndum como una «movilización» que «obliga» e «interpela» a continuar con el objetivo de conseguir la secesión; mientras que otros consideraban que «debíamos ser el Gobierno de todos» porque «más de dos millones y medio de catalanes se han quedado en casa y han visto una movilización en la que no se sintieron interpelados».

Presión para tomar decisiones unilaterales

Durante su comparecencia, Vila ha recordado que la legislatura de Carles Puigdemont comenzó con una «presión muy fuerte por parte de la ciudadanía» y de algunos partidos políticos para que el Gobierno catalán tomara decisiones «unilaterales». Al igual que han hecho otros de los acusados en su declaraciones previas, ha señalado que la idea de hacer una votación apareció en el verano de 2016 cuando el expresidente se enfrentó a una cuestión de confianza y que para evitar una nueva convocatoria de elecciones se anunció el referéndum.

«Por sorpresa para todo el mundo» dijo que «el Gobierno iba a trabajar» para conseguir que esta votación, con el lema «referéndum o referéndum», saliera adelante. Con la consulta sobre la secesión de Cataluña se intentaba «tensar la cuerda, pero que no se rompiera y encauzar un movimiento ciudadano pacífico, cívico, reiterado y persistente», ha añadido.

Ataques del separatismo

Los separatistas no se han tomado muy bien la declaración de Vila y mucho menos que defienda que España sea un Estado democrático de derecho.