¿PERJUDICA A LA DERECHA VOTAR A VOX?

‘Y el último escaño es para….’ La teoría del voto útil a examen con datos

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La teoría del voto útil sometida a análisis. ¿Es verdad que votar a VOX perjudica a la derecha? Hagamos cuentas.

Se lo contábamos hace unos días y hoy ha vuelto a ocurrir. En esta ocasión el diario ABC agita la bandera del miedo y saca a pasear la teoría del voto útil en su portada. En la edición impresa de este lunes, para hacer alusión a la encuesta de GAD3 para el medio, titulan de la siguiente forma: ‘La fragmentación del centro derecha permitiría a Sánchez volver a gobernar’. Prosige: la suma de PP, CS y VOX se quedaría a 15 escaños de la mayoría absoluta y el PSOE podría reeditar su pacto con Podemos, independentistas y proetarras. Una portada precedida, este fin de semana, de un artículo de opinión que, menos disimulado, se titulaba: Votar a VOX es votar a Sánchez. Parece evidente que detrás de estos artículos reside la intención de convertir el voto al partido de Abascal en el manido ‘tirar el voto a la basura’. Pero, ¿es verdad?

Parece que las matemáticas no son la asignatura preferida de aquellos que hablan ahora del voto útil. Vamos a contar, con números, si votar a VOX significa, con la ley D’hondt en la mano, otra legislatura de Pedro Sánchez.

Nos vamos a fijar en una provincia pequeña, de unos 270.000 votantes y en la que se reparten cinco escaños. Supongamos -tomando como referencia los resultados de las elecciones generales de 2016 y la evidente variación por la entrada en juego de VOX- los siguientes resultados: el PSOE gana con 90 mil votos, PP obtiene 65 mil, Ciudadanos 40 mil, VOX 37 mil y Podemos 36 mil.

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Repartimos los escaños con la ley d’hont, y vemos que el primero de ellos es para el PSOE, el segundo para el PP, el tercero va para el PSOE, cuarto Ciudadanos y quinto VOX. Es decir, que el centro derecha sumaría 3 escaños frente a los 2 de PSOE.

Imaginemos un segundo escenario: en el último momento hay 5 mil votantes de VOX que deciden votar mejor al PP, influenciados en su mayoría por la teoría del voto útil.

El resto de votos sigue exactamente igual, pero estos votantes no darían más escaños a socialistas, sino que provocarían (sin querer) que Podemos tuviese un escaño. Por lo que la izquierda sumaría 3 y tan sólo 2 para el centro derecha.

Pero démosle la vuelta a la situación. Que esos 5 mil votantes del PP decidan, en el último momento, votar a VOX.

Qué pasaría? 2 asientos del Congreso serían para el PSOE y 3 para PP, Ciudadanos y VOX.

¿Conclusión? La ley D’hondt no beneficia al que más votos tiene, más bien al contrario y siempre en función del número de escaños repartidos y el tamaño de la circunscripción. Segunda cuestión: El PP requiere más votos para que el centro derecha gane un escaño extra adelantando al PSOE que los que necesita Vox para quitárselo a Podemos o al último escaño del PSOE, en la mayor parte de provincias. Y, tercera y en un terreno más editorial que informativo si nos lo permiten, que la mejor forma de votar es, sin duda, sin miedo y en conciencia.

Todo lo demás, cálculos políticos nada inocentes.

El voto tonto