El Gobierno de Francia ha dejado claro que no participará en la guerra en Oriente Medio desencadenada tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, aseguró este martes que París “no aprueba esta guerra y no participará en ella”, durante una entrevista emitida en el canal público France 2.
“No aprobamos esta guerra (…) y no participaremos en ella”, afirmó el jefe de la diplomacia francesa en el undécimo día del conflicto.
París descarta entrar en el conflicto
Barrot subrayó que el Ejecutivo francés no se plantea en absoluto intervenir militarmente en la guerra, pese a la creciente escalada regional.
Las declaraciones se produjeron después de que el Gobierno celebrara una reunión del Consejo de Seguridad Nacional para analizar la evolución del conflicto.
El ministro defendió la necesidad de una desescalada inmediata y un cese de las hostilidades, aunque señaló que para lograrlo sería necesario un cambio de actitud por parte del régimen iraní.
“La única solución duradera para esta crisis pasa por una revisión completa del régimen actual en Irán”, sostuvo.
Francia prepara medidas de seguridad en la región
Aunque ha descartado participar en la guerra, París asegura que se prepara para distintos escenarios derivados del conflicto.
Según explicó Barrot, Francia está reforzando la protección de sus ciudadanos en la región y coordinando acciones con sus aliados.
El ministro también señaló que su país está apoyando a socios regionales que han sido objetivo de ataques con drones y misiles iraníes, además de colaborar con el Líbano para afrontar la situación de seguridad.
Seguridad en el estrecho de Ormuz
Entre las iniciativas que estudia el Gobierno francés figura la creación de una misión internacional para garantizar la seguridad del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz.
Según Barrot, la operación sería similar a la misión naval europea desplegada previamente en el Mar Rojo para proteger la navegación comercial.
El objetivo sería garantizar la libertad de navegación y reducir la presión sobre los precios de la energía, sin que ello implique participar directamente en la guerra.
Macron convoca una reunión del G7
En paralelo, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha convocado para este miércoles una reunión por videoconferencia de los líderes del G7.
El encuentro estará centrado en las consecuencias económicas del conflicto en Oriente Medio, especialmente en los mercados energéticos y en las posibles medidas para mitigar su impacto en las economías occidentales.
Será la primera reunión del grupo dedicada específicamente a analizar los efectos económicos de la guerra en la región.