El Ministerio de Defensa de Israel aseguró este martes haber matado al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani, durante los bombardeos nocturnos contra “infraestructuras del régimen” iraní.
Según el anuncio israelí, en esos mismos ataques también habría fallecido el comandante de la milicia paramilitar Basij, Gholamreza Soleimani, subordinada a la Guardia Revolucionaria de Irán.
Por el momento, las autoridades iraníes no han confirmado oficialmente la muerte de Lariyani.
Israel reivindica la eliminación de dirigentes clave
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que ambos dirigentes fueron “eliminados” en los ataques y los vinculó con la cúpula del régimen iraní.
«Lariyani y el comandante de la Basij fueron eliminados esta noche y se unieron al jefe del plan de destrucción, (Ali) Jameneí», declaró en un comunicado.
Las declaraciones se producen en plena intensificación de la ofensiva israelí contra objetivos estratégicos iraníes, en el marco de la guerra regional que enfrenta a Teherán con Estados Unidos e Israel.
Reacciones confusas tras el anuncio
Poco después del anuncio israelí, la cuenta oficial de Lariyani en la red social X publicó una carta manuscrita, supuestamente escrita por el propio dirigente iraní, en la que lamenta la muerte de miembros de la marina iraní.
La misiva, sin fecha y sin referencia al ataque, ha generado dudas sobre el estado real del dirigente, mientras Teherán guarda silencio.
به مناسبت مراسم تشییع سلحشوران نیروی دریایی ارتش جمهوری اسلامی ایران: یاد آنان همواره در قلب ملت ایران خواهد بود و این شهادتها بنیان ارتش جمهوری اسلامی را برای سالها در ساختار نیروهای مسلح استوار مینماید. ازخداوند متعال علو درجات برای این شهدای عزیز خواستارم. pic.twitter.com/dvTdhyDYbY
— Ali Larijani | علی لاریجانی (@alilarijani_ir) March 17, 2026
Una figura clave del sistema iraní
Ali Lariyani era considerado uno de los hombres más influyentes del régimen iraní, solo por detrás de figuras como el nuevo líder supremo, Mojtaba Jameneí.
Su última aparición pública tuvo lugar pocos días antes de los bombardeos, en una manifestación en Teherán en apoyo al régimen y en rechazo a la ofensiva internacional contra el país.
Veterano del sistema, Lariyani había ocupado cargos clave durante décadas, entre ellos la presidencia del Parlamento iraní entre 2008 y 2020, además de responsabilidades en la negociación nuclear con Occidente.
En febrero de 2026, antes del inicio de la actual escalada, fue designado por el entonces líder supremo Ali Jameneí como uno de los responsables de gestionar el país en caso de su muerte.
Un objetivo estratégico
La posible muerte de Lariyani supondría un golpe significativo para la estructura de poder iraní, especialmente en el ámbito de la seguridad nacional y la toma de decisiones estratégicas.
El dirigente también figuraba entre los responsables sancionados por Estados Unidos por su papel en la represión de protestas en el país, y había participado recientemente en contactos diplomáticos indirectos con mediadores internacionales como Haitham bin Tariq para explorar un posible acuerdo nuclear.
Su eliminación, de confirmarse, se sumaría a la serie de ataques selectivos contra altos cargos del régimen iraní en el marco de la actual escalada militar en Oriente Medio.