El Fuerzas de Defensa de Israel ha lanzado una nueva oleada de ataques contra objetivos militares en Irán y contra infraestructuras de Hezbolá en Líbano, en una ofensiva que marca un nuevo paso en la escalada regional iniciada tras la guerra abierta entre Estados Unidos, Israel y el régimen iraní.
Según informó el Ejército israelí a través de su canal oficial en Telegram, los ataques se dirigieron contra infraestructura militar del grupo chií en Beirut y el sur del Líbano, así como contra objetivos del régimen iraní en la región central del país persa.
La ofensiva se produjo horas después de que Israel bombardeara el cuartel general de la Fuerza Aérea de la Guardia Revolucionaria iraní, desde donde se gestionan parte de los misiles balísticos y las flotas de drones del país.
Incursión terrestre en el sur del Líbano
Tras los bombardeos iniciales, el mando militar israelí confirmó que tropas de la 36ª División iniciaron una incursión terrestre en el sur del Líbano.
Según el comunicado castrense, la operación consiste en una “incursión selectiva” para localizar infraestructuras terroristas y neutralizar combatientes de Hezbolá.
Antes del avance de las tropas, el ejército israelí lanzó ataques aéreos y fuego de artillería masivo contra múltiples posiciones en la zona para debilitar las defensas del grupo chií.
Entre los objetivos bombardeados también se encuentra Dahieh, el conjunto de suburbios del sur de Beirut considerado uno de los principales bastiones de Hezbolá.
Escalada tras la muerte del líder iraní
La nueva ofensiva llega una semana después de la muerte del líder supremo iraní Ali Jameneí en el primer ataque de la guerra contra Teherán.
Tras ese episodio, Hezbolá lanzó un bombardeo contra el norte de Israel, lo que desencadenó la incursión terrestre israelí y una campaña aérea contra distintos puntos del Líbano.
Según datos del ministro libanés de Salud Pública, Rakan Nasreddine, los ataques han provocado cerca de 400 muertos en el país, entre ellos 83 niños.
Más de 400 objetivos atacados en Irán
Mientras tanto, la fuerza aérea israelí ha intensificado sus operaciones dentro de Irán, donde asegura haber atacado más de 400 objetivos militares en el oeste y centro del país.
Entre los blancos alcanzados se encuentran lanzadores de misiles balísticos, instalaciones de producción de armas y depósitos de combustible.
Los bombardeos sobre depósitos energéticos en Teherán y sus alrededores provocaron al menos cuatro muertos, además de obligar a las autoridades iraníes a racionar la gasolina a 20 litros por persona al día.
El humo y los incendios generados por los ataques han dejado partes de la capital iraní envueltas en una densa nube tóxica.
Ataque con dron en Baréin
La escalada militar también ha alcanzado a otros países de la región. El Ministerio de Salud de Baréin informó de 32 personas heridas, cuatro de ellas graves, tras el impacto de un dron iraní en la isla de Sitra, al sur de Manama.
Entre los heridos se encuentran un bebé de dos meses y dos niños de siete y ocho años, según las autoridades sanitarias del país.
El ataque se produjo cerca de Mina Salman, un puerto que alberga una base militar estadounidense, lo que aumenta la tensión en una región donde el conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán se ha extendido ya a varios frentes.