El empresario señala directamente al expresidente del Gobierno tras su declaración judicial y el juez estrecha el cerco sobre la mercantil ‘Whathefav’, utilizada presuntamente como pantalla.
El ‘caso Zapatero’ da un vuelco judicial determinante. Las últimas declaraciones e informaciones aportadas a la causa por el empresario Julio Martínez, conocido popularmente como ‘Julito’, han acorralado al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, atribuible a una serie de maniobras presuntamente irregulares asociadas a su entorno más cercano y a las actividades mercantiles de sus hijas.
Según se desprende de la instrucción, Martínez ha imputado a Zapatero cuatro delitos de extrema gravedad —entre los que se sitúan el tráfico de influencias, la falsedad documental, el cohecho y el blanqueo de capitales— que, en su conjunto, podrían acarrear penas de hasta 22 años de prisión.
Sin coartada para las hijas del expresidente
Uno de los puntos más determinantes de las últimas diligencias es el impacto directo de la declaración en el núcleo familiar del exlíder socialista. El testimonio de ‘Julito’ Martínez desmonta por completo la estrategia de defensa mantenida hasta la fecha por Laura y Alba Rodríguez Espinosa, hijas del expresidente.
El foco del titular del juzgado de instrucción se centra de lleno en la mercantil Whathefav, sociedad vinculada profesionalmente a las hijas de Zapatero. Los investigadores consideran que existen indicios suficientes para sostener que dicha firma no operaba como una empresa de servicios al uso, sino que habría sido empleada presuntamente como una sociedad pantalla o tapadera con el objetivo de canalizar cobros, encubrir pagos opacos e intermediar en favores políticos e institucionales.
El juez investigará la entramada de ‘Whathefav’
Tras la contundente declaración de ‘Julito’ Martínez, el titular del juzgado ha acordado impulsar nuevas diligencias para fiscalizar las cuentas, los contratos y el trasvase de fondos hacia Whathefav. La investigación busca determinar si dicha mercantil recibió inyecciones económicas de origen opaco o contraprestaciones derivadas de la mediación e intermediación del expresidente.
Con este nuevo paso judicial, la causa entra en una fase decisiva que sitúa al expresidente del Gobierno en el centro de la diana judicial y salpica de lleno a su núcleo familiar.