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Juncker desvela la ‘jugada’ italiana: ‘Es como con Tsipras’

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Si algo bueno puede decirse del ex presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, es que no tiene el menor reparo en decir lo que piensa. ‘In vino veritas’, quizá, o el resultado de saber que tu poder no te obliga a pasar por engorrosos procesos electorales. Por lo que sea, ha desvelado el juego de la Unión Europea en Italia, donde está a punto de formarse un gobierno de coalición monstruoso entre los ‘grillini’ del Movimiento 5 Estrellas y el partido que ha estado gobernando Italia a lo largo del tres mandatos sin que nadie le haya elegido, el Partido Democrático, bajo un oscuro profesor rescatado por la coalición anterior, Giuseppe Conte.

Guy Verhofstadt, que llamó hace pocas semanas a Conte ‘marioneta’ lo recibe hoy como estadista, pero Juncker explica por qué: es “como con Tsipras”, parece que ha comentado con sus colaboradores. Recapitulando: el primer ministro griego Tsipras se alzó con el poder por su desafío a Bruselas, negándose a pagar la deuda elefantiásica que le reclamaban los bancos alemanes y comprometiéndose a sacudirse el yugo germánico. Pero la presión pudo más, el amigo griego de Iglesias –“mi amigo Alexis”- tuvo que bajarse los pantalones hasta los tobillos y cumplió el programa de austeridad más salvaje que haya seguido ningún gobierno europeo.

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Y ahora están en la misma historia con Italia. Lo hemos dicho otras veces: ‘grillini’ y los de Salvini tenían poco en común, eran la extraña pareja, pero en una cosa estaban unidos: Italia tenía que recuperar soberanía frente a Bruselas.

Y todo iba razonablemente bien, hasta que los eurócratas hablaron con Conte y Di Maio, y el objetivo de todos se convirtió en hacer saltar a Salvini. Y Salvini saltó, este verano, dando por rota la coalición.

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Y ahora, elecciones, ¿no? No, ni borrachos. La Liga de Salvini roza la mayoría absoluta, y la traición ha hundido en los sondeos al ‘partido revelación’, el Movimiento 5 Estrellas.

En otras ocasiones hemos dicho que la coalición de gobierno de M5E y la Liga era la combinación más extraña que podía darse, pero no fuimos totalmente justos. También hemos comparado al M5E con Podemos, y también ahí nos damos cuenta de que las analogías entre países siempre son engañosas. El M5E es más ‘moderno’ que Podemos, menos ideológico; es izquierda radical, sí, pero sobre todo es un partido protesta, un partido creado por un cómico, Beppo Grillo, harta de que se sucediera gobierno tras gobierno del PD que nadie había elegido. Era un partido asambleario, con una red digital, Rousseau, donde cualquiera podía intervenir y opinar en el proceso, pero su punto de mira era la falta de democracia, la casta, los de siempre y la corrupción. Y, sobre todo, de un modo muy especial, el PD.

Y ahora se van a coaligar con el PD. En serio, este artículo ocuparía lo que una enciclopedia si tuviese que incluir todos los denuestos que han dedicado al PD los grillini, jurando por lo más sagrado que jamás, nunca, querrían tener nada que ver con ellos. ¡Si habían nacido para ser su némesis! Y ese es el lenguaje refrescante que animó a millones de italianos a convertirlo en primera fuerza en el Parlamento.

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Salvini lo llama “el gobierno de las poltronas”, dispuesto a aliarse con el diablo ‘pidino’ antes que perder el poder. Pero, como revela Juncker y la reacción de los eurócratas, parece que la UE les han hecho una oferta que no podían rechazar.

Los entusiastas votantes del M5E no se le pueden creer. Algunos, directamente, niegan que haya nada censurable, quizá por aquello que decía Mark Twain, que es más fácil engañar a la gente que convencerla de que ha sido engañada.

¿Cuál es ahora el plan? En algún momento, los italianos tendrán que volver a las urnas, y es de suponer que bastante cabreados. Bueno, la UE solo necesita un poco de tiempo para, al modo de Penélope, destejer todo lo que ha tejido Salvini, hacer más irreversible la vinculación (sometimiento) de Italia a las élites comunitarias y, sobre todo, volver a abrir el grifo de la inmigración ilegal masiva.

Imaginamos que también estará en los planes neutralizar a Salvini de un modo u otro, pero da un poco igual: si vuelve al gobierno, se encontrará con una situación que no podrá cambiar.

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