GUAIDÓ NO LA DESCARTA

La Unión Europea y el Grupo de Lima rechazan una intervención armada en Venezuela

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El Grupo de Lima, constituido para buscar salidas a la crisis venezolana, ha arrancado este lunes la reunión de Bogotá con un llamamiento en favor de elecciones «libres» y un desmentido a quienes «insinúan» que abogan por una intervención militar para poner fin a la «dictadura» de Maduro.

La Unión Europea sigue apostando por centrar los esfuerzos en lograr una solución «pacífica y democrática» para la crisis en Venezuela, lo que «evidentemente excluye el uso de la fuerza», ha dicho una portavoz comunitaria después de que el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, haya pedido a la comunidad internacional que mantenga «abiertas todas las opciones».

«Lo que está claro, desde nuestro punto de vista, es que necesitamos una solución pacífica, política y democrática para esta crisis, lo que evidentemente excluye el uso de la fuerza», ha dicho en una rueda de prensa en Bruselas Maja Kocijancic, portavoz de la Alta Representante de Política Exterior de la UE, Federica Mogherini.

La jefa de la diplomacia europea instó el domingo al régimen de Nicolás Maduro a mostrar «contención, evitar el uso de la fuerza y permitir el acceso de la ayuda humanitaria», en una declaración en nombre de los Veintiocho para censurar la violencia del sábado para impedir la entrada de contingentes de ayuda al país desde Colombia.

«Los orígenes de la crisis actual en Venezuela son políticos e institucionales, por lo tanto, la solución solo puede ser política. Reiteramos nuestro firme rechazo y condena a la violencia y a cualquier iniciativa que pueda desestabilizar aún más la región», reza la declaración de los Veintiocho.

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Sin embargo, Guaidó adelantó el domingo su intención de trasladar formalmente este lunes en una reunión con el Grupo de Lima que la necesidad de mantener «abiertas todas las opciones para lograr la liberación» de Venezuela.

Por ello, al ser preguntada por esta petición y por el hecho de que Estados Unidos no descarte la vía militar, la portavoz comunitaria ha insistido en que lo que pretende la Unión Europea es contribuir a una solución que pase por la convocatoria de «elecciones presidenciales libres, transparentes y creíbles, de acuerdo a la Constitución venezolana».

El bloque comunitario cree que el régimen de Maduro «ha perdido la legitimidad» y mantiene su apoyo a la Asamblea Nacional para allanar el camino hacia unos comicios que cumplan «los estándares internacionales».

Para ello, ha añadido la portavoz de Mogherini, la Alta Representante mantiene «contactos regulares y constantes», en especial a través del Grupo de Contacto que ya envió una primera misión técnica la semana pasada a Venezuela, y que volverá a tener un encuentro «de funcionarios de alto nivel» este jueves en Bruselas.

Descartado también por el grupo de Lima

El Grupo de Lima, constituido para buscar salidas a la crisis política y social venezolana, ha arrancado este lunes la reunión de Bogotá con un llamamiento en favor de la convocatoria de elecciones «libres» y un desmentido a quienes «insinúan» que abogan por una intervención militar para poner fin a la «dictadura» de Nicolás Maduro.

«Bienvenido el Grupo de Lima que hoy sesionará en Bogotá para tomar nuevas decisiones sobre el cerco diplomático a la dictadura», ha proclamado en Twitter el mandatario colombiano, Iván Duque, que ejerce de anfitrión de un foro al que asiste, en calidad de «presidente legítimo» de Venezuela, el opositor Juan Guaidó.

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, es también otro de los protagonistas de esta cita clave, que llega tras los incidentes registrados el fin de semana en la frontera venezolana por el intento de Guaidó de introducir ayuda humanitaria.

El ministro de Exteriores de Colombia, Carlos Holmes Trujillo, ha condenanado la «indiscriminada violencia» ejercida tanto por las fuerzas chavistas como por grupos irregulares» aliados de Maduro y, en su discurso de apertura de la cumbre, ha reafirmado la «voluntad incansable» del Grupo de Lima para apoyar una «transición democrática» en Venezuela.

En este sentido, ha destacado que el «cerco político y diplomático» ejercido sobre Maduro abre una «ventana de oportunidad» para que «termine la dictadura y la usurpación», con el objetivo último de facilitar a Guaidó la convocatoria de elecciones libres.

El viceministro de Exteriores peruano, Hugo de Zela, se ha referido también a las «violaciones masivas» de Derechos Humanos perpetradas por las fuerzas de Maduro para denunciar que «el uso de la fuerza, en cualquiera de sus formas, es inaceptable».

«El uso de la fuerza no es una solución para lo que ocurre en Venezuela. Aquí en el Grupo de Lima venimos luchando para que esa solución se dé en forma pacífica», ha afirmado De Zela, quien acto seguido ha querido «aclarar» que el bloque tenga una «falsa dicotomía» entre el diálogo y el uso de la fuerza.

El vicecanciller peruano ha abogado por una «solución pacífica» y por el diálogo, si bien ha matizado que en el contexto actual las únicas conversaciones válidas son aquellas que sirvan para la «salida del dictador» y la «realización, a ser posible de forma inmediata, de elecciones libres, justas y creibles».

De la reunión de este lunes podrían surgir nuevos compromisos y De Zela ha abogado en su discurso por la adopción de «más medidas para aislar al régimen», tanto en el plano político como en el económico. En este sentido, ha recordado que más de 50 países ya han reconocido a Guaidó como presidente legítimo de Venezuela.

Entre el rechazo y la cautela

El Gobierno de Maduro ha criticado la reunión del Grupo de Lima y sus advertencias han encontrado eco en varios de sus aliados regionales, como el presidente boliviano, Evo Morales, quien ha apelado a la cautela de sus «hermanos presidentes».

«Respetando nuestras diferencias políticas y como líderes democráticamente electos les pido, con mucho respeto, que busquen una solución mediante el diálogo como opción para salvar vidas y evitar que la guerra traiga destrucción a nuestra América Latina», ha exhortado en Twitter.

En un término medio se sitúa México, cuyo presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha evitado posicionarse en un bando concreto para defender un diálogo sin cortapisas. Así, este lunes ha vuelto a abogar por una «salida pacífica negociada» que pase por la «no intervención y autodeterminación de los pueblos».

«Considero que lo mejor es el diálogo y alejar la tentación del uso de la fuerza, que se busque una solución diplomática», ha asegurado el mandatario mexicano durante su rueda de prensa diaria.