El ministro de Exteriores de Líbano, Abdalá Bu Habib, afirmaba en una entrevista que Hasan Nasrallah «dio su visto bueno» a un alto el fuego con Israel, poco antes de su fallecimiento. Este fue asesinado en el bombardeo que Israel perpetró en la capital, Beirut, el pasado 27 de septiembre.
Según explicaba Bu Habib a la cadena estadounidense PBS, Nasrallah estaba dispuesto a frenar el conflicto temporalmente. Así, el ministro se refería a la propuesta de tregua de 21 días presentada por EE.UU. y Francia, el pasado 25 de septiembre: «Los libaneses lo aceptamos». Bu Habib detalló, antes de desvelar que Washington y París comunicaron a Líbano que Netanyahu supuestamente había aceptado el comunicado, que: «Consultamos con Hezbolá. El presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, consultó con Hezbolá e informamos a estadounidenses y franceses».
Implicaciones para el conflicto Israel-Líbano
«Nos dijeron que Netanyahu estaba de acuerdo y teníamos también la aprobación de Hezbolá. Ya saben lo que ha pasado desde entonces», se lamentaba. Por su parte, el pasado 26 de septiembre la Casa Blanca afirmaba que la declaración conjunta de propuesta de tregua se había formulado «en coordinación» con Israel. Ello, después de que el propio Netanyahu rechazase la misma, y ordenase a su ejército continuar con las operaciones en Líbano «con todas sus fuerzas».
Karine Jean-Pierre, portavoz de la Casa Blanca, comentaba: «La declaración fue coordinada con el lado israelí. No puedo hablar por ellos». Por su parte John Kirby, portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, afirmó que los socios «no habrían trabajado en esa declaración» ni la hubiesen emitido «si no hubiera estado respaldada por las conversaciones» que tuvieron «con altos funcionarios israelíes».
Volviendo a Bu Habib, este comentaba que su país no podría detener la ofensiva israelí sin la ayuda de Estados Unidos. Cuando se le preguntaba por su confianza en Washington en este sentido, simplemente comentaba que «no creo que tengamos una alternativa». Explayándose un poco más, decía: «Necesitamos la ayuda de Estados Unidos. Si vamos a recibirla o no, no estoy seguro, pero Estados Unidos es muy importante. Es vital para un alto el fuego. Si tiene que pasar, Estados Unidos siempre es importante en este sentido».
Por su parte, Israel aún no ha emitido una respuesta oficial a las declaraciones del Gobierno libanés sobre las intenciones de Nasrallah. La situación en la frontera sigue siendo tensa, y aunque el alto el fuego parecía inminente, la muerte del líder de Hezbolá podría desencadenar una nueva fase en el conflicto.