El Gabinete de Seguridad respalda la propuesta de Netanyahu que contempla la toma de la ciudad de Gaza y la imposición del control israelí en la Franja. La oposición denuncia un «colapso político».
El Gobierno de Israel aprobó este viernes la propuesta del primer ministro Benjamin Netanyahu para intensificar la ofensiva militar en la Franja de Gaza, con la ocupación total de la capital del enclave como uno de sus principales objetivos. La decisión se enmarca dentro de un plan que incluye la desmilitarización completa de Gaza y el control exclusivo de la seguridad por parte de Israel.
Las claves del plan
Según un comunicado difundido por la oficina del primer ministro, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se preparan para tomar el control de la ciudad de Gaza, mientras se garantiza —asegura el Gobierno— el suministro de ayuda humanitaria a la población civil fuera de las zonas de combate.
El plan estratégico aprobado por el Gabinete se sustenta en cinco premisas:
El desarme total de Hamás.
El regreso de todos los rehenes, vivos o fallecidos.
La desmilitarización de la Franja de Gaza.
El control de seguridad israelí en todo el enclave.
La instauración de una administración civil alternativa a Hamás y a la Autoridad Palestina.
División interna y rechazo del Ejército
La decisión fue adoptada por mayoría en el Gabinete de Seguridad. No obstante, el comunicado oficial no detalla el plan alternativo rechazado, aunque algunos medios apuntan a que podría referirse a una propuesta presentada por el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir. Zamir se habría opuesto al plan de Netanyahu, especialmente por la situación de los rehenes aún retenidos en Gaza.
La resolución se dio a conocer más de nueve horas después del inicio de la reunión del Gabinete, que comenzó el jueves por la tarde, lo que ha generado aún más inquietud entre la opinión pública y sectores del estamento militar.
Yair Lapid: «Un desastre que traerá más desastres»
Desde la oposición, el ex primer ministro Yair Lapid ha lanzado duras críticas al Gobierno, acusándolo de llevar al país «a un colapso político» y de actuar sin un plan claro para el día después.
Lapid denunció que Netanyahu ha sido «arrastrado por sus socios de coalición», en referencia al ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, y al ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich. Según Lapid, la decisión «conducirá a la muerte de secuestrados y soldados, costará decenas de miles de millones a los contribuyentes israelíes y resultará en una ocupación sin sentido».
Yarid Lapid, ex primer ministro israelí: «Un desastre que traerá más desastres»
“Eso es precisamente lo que quería Hamás: que Israel entrara a Gaza sin un objetivo claro, sin una estrategia para después, en una ocupación inútil que nadie entiende”, afirmó Lapid a través de su cuenta en la red social X.
El líder opositor también advirtió que la medida fue adoptada “en contra del criterio del Ejército y los altos mandos de seguridad”, ignorando —según él— “el desgaste y agotamiento de las fuerzas combatientes