El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha acusado al candidato del Partido Popular a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, de “comprar votos” mediante el anuncio de ayudas económicas en plena campaña electoral.
Entre las medidas señaladas por Abascal figura la aportación de un mínimo de 900 euros para jóvenes destinada a facilitar la obtención del carnet de conducir. El líder de Vox considera que este tipo de iniciativas tienen un carácter “electoralista” al presentarse durante el periodo de campaña.
“Se nos escucha hablar de los problemas reales”
Durante sus declaraciones, Abascal aseguró que el aumento de asistencia a los actos de Vox en Castilla y León, así como en otras comunidades como Aragón y Extremadura, responde a que el partido “habla de los problemas reales” de los ciudadanos.
“Creo que se nos tiene cierto respeto, se nos escucha hablar de sus problemas, lo hacemos a veces en mitad de una batalla y una demonización particularmente dura”, afirmó el dirigente.
Según Abascal, el mensaje de Vox estaría calando entre los votantes pese al contexto político adverso.
Condiciones para posibles acuerdos con el PP
El líder de Vox también se refirió a la posibilidad de alcanzar acuerdos postelectorales con el Partido Popular en Castilla y León, Extremadura y Aragón. Aseguró que su objetivo es “ofrecer una alternativa”, aunque advirtió de que no será sencillo.
Abascal recordó que Vox abandonó gobiernos autonómicos tras decisiones adoptadas por el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, al que acusó de haber “engañado” a su formación y de haberse comprometido a colaborar con el Gobierno central en el reparto de inmigración ilegal.
“Si el Partido Popular está dispuesto a rectificar ese tipo de cosas, podremos llegar a algún tipo de acuerdo”, sostuvo.
Clima preelectoral en Castilla y León
Las declaraciones se producen en un contexto de alta tensión política en Castilla y León, donde la campaña electoral ha intensificado el cruce de reproches entre las principales fuerzas.
El debate sobre ayudas públicas, inmigración y posibles pactos de gobierno se perfila como uno de los ejes centrales de la contienda, en un escenario en el que la aritmética parlamentaria podría volver a situar a PP y Vox como socios necesarios para la gobernabilidad.