Un alto mando de la Guardia Revolucionaria Islámica ha lanzado una advertencia de máxima gravedad en plena escalada bélica en Oriente Medio: Irán no permitirá el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz y actuará contra cualquier buque que intente cruzarlo.
El general de brigada Ebrahim Yabari afirmó en la televisión estatal iraní que “prenderemos fuego a cualquier barco que intente cruzar el estrecho de Ormuz”, en referencia a la vía marítima por la que transita aproximadamente el 20% del crudo mundial.
“Ni una sola gota de petróleo”
Según la agencia oficial Tasnim, el general anunció que “el Estrecho de Ormuz está cerrado”, aunque el medio no incluyó una declaración textual tan categórica en su nota informativa.
Yabari insistió en que “no permitiremos que ni una sola gota de petróleo salga de la región” y advirtió de que tanto el Ejército iraní como la Guardia Revolucionaria responderán “con firmeza a cualquier buque ofensivo”.
Además, aseguró que los oleoductos regionales “están a nuestro alcance” y que Teherán no permitirá que los recursos energéticos estén “a disposición del enemigo”.
Ataque a un petrolero en Ormuz
Horas antes de estas declaraciones, la Guardia Revolucionaria afirmó haber atacado con drones a un petrolero identificado como ‘Athens Nova’, al que calificó como “aliado de Estados Unidos”, en el estrecho de Ormuz.
Según el comunicado difundido en su canal de Telegram, dos drones impactaron en el buque, que habría ardido tras el ataque. Por el momento, no se ha confirmado oficialmente el alcance de los daños ni posibles víctimas.
En la denominada duodécima oleada de ataques contra objetivos estadounidenses, Irán habría lanzado 26 drones y cinco misiles balísticos dirigidos contra Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y el propio estrecho de Ormuz.
Un punto crítico para la economía global
El estrecho de Ormuz es uno de los principales corredores energéticos del planeta. Cualquier interrupción prolongada del tráfico marítimo tendría un impacto inmediato en los mercados internacionales y en el precio del petróleo.
Las amenazas de Teherán elevan la tensión en un momento en el que el conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos se extiende ya a múltiples frentes regionales.
Mientras las potencias occidentales evalúan la respuesta, la posibilidad de un cierre efectivo de Ormuz se perfila como uno de los escenarios más desestabilizadores para la economía global en décadas.