CON EL DÍA POR DELANTE

Ahora sí, antes no

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En Venezuela ha habido desde el pasado 23 de enero casi mil detenciones -939 según la ONG Foro Penal-, durante las protestas del pueblo contra el régimen tirano de Nicolás Maduro.

Hay menores entre los detenidos, algunos de ellos enfermos, y ha habido quien ha corrido peor suerte -casi cuarenta asesinados en las manifestaciones-. No es nuevo, porque en las cárceles venezolanas se mueren en vida decenas de opositores; la prisión del Helicoide, denominada el peor centro de tortura de Venezuela en numerosos documentales, es escenario habitual de los agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN). A pesar de todo esto, a pesar del Helicoide y de los detenidos por pensar distinto al régimen chavista; a pesar de que algunos de los opositores acabaran ‘santando’ por la ventana mientras se encontraban bajo vigilancia de las fuerzas de Maduro, a pesar de todo Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, hacia llamadas al diálogo y su predecesor José Luis Rodríguez Zapatero viajaba a departir amigablemente con Maduro en calidad de ‘mediador internacional’.

Ha tenido que ser detenido un periodista español -junto con otros tres compañeros de la agencia EFE- para que el Ministerio de Exteriores exhiba algo de dignidad y exija la inmediata liberación de Gonzalo Domínguez. Una exigencia a la que, por supuesto, nos sumamos, pero que debía haber llegado mucho antes y para muchos otros, aunque no tengan pasaporte del Reino de España. Ahora sí, antes no… y en todo caso tarde.