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Arranca la 70 edición de Mercedes Benz Fashion Week Madrid

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“Antes había fútbol los domingos y sólo en invierno. Ahora hay fútbol todos los días y todo el año. Antes había un pase de modelos anual y en París. Ahora hay pases todos los días ‘nos estamos dejando el invierno en un desfile’ y en todas partes, incluso en la Pasarela Cibeles”, escribía Francisco Umbral.

El viernes arrancó la 70 edición de la Mercedes Benz Fashion Week Madrid. Vuelve el tradicional posado veraniego de Ana Obregón en ¡Hola! y vuelve la pasarela de moda. El primer posado de la actriz-bióloga fue en 1985. Voy a tener que echar mano sin querer a aquello del acontecimiento histórico planetario que calificaría la exministra Leire Pajín. La primera edición de la pasarela Cibeles en aquella sencilla carpa en la plaza de Colón, en la que “unos valientes diseñadores se lanzaron a presentar sus colecciones bajo una lona que se le alquiló a Teresa Rabal”, fue también en 1985. Obviemos la evidencia. Sigamos haciendo historia. La siguiente edición, visto el éxito de la primera, se decidió trasladarla al Museo del Ferrocarril y con más creadores uniéndose al magnífico proyecto como Sybilla, Juanjo Rocafort, Jesús del Pozo o Roberto Verino. En 1986 continúa la ampliación y se traslada al recinto ferial de la Casa de Campo pero las quejas ante lo poco acogedor del edificio y que los desfiles quedaban muy lejos deciden un nuevo lugar: el Palacio de Congresos y Exposiciones. En 1995, se traslada al Parque Ferial Juan Carlos I y poco después entra a formar parte de la organización de Ifema. Desde 2012, las necesidades de financiación mueven a asociar Cibeles con Mercedes Benz para formar parte del circuito de pasarelas de moda que patrocina la marca alemana y que en esta edición, en concreto hoy lunes, rendirá homenaje a Leonor Pérez Pita, más conocida como Cuca Solana, una de las grandes figuras de la moda española y directora histórica de la pasarela Cibeles, que falleció en el mes de marzo.

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Llego atropellada al primer desfile de la jornada. El tráfico madrileño no perdona. Oigo un silbido. Es mi amiga L., responsable de prensa de una agencia de publicidad, que me invita a bajar estos calores con una copa de Ginger Ale Bliss (desde que pones el primer pie allí todo es un patrocinio) y brindar por esta nueva edición. Las tendencias que refrescarán el próximo verano se hilvanan ya hasta el próximo miércoles. Lleno absoluto en las gradas y con las celebrities bien juntas en primera fila. Esta semana de la moda llenará cada rincón de Madrid de propuestas para el vestir femenino ya que los desfiles saltarán de la pasarela a diversos espacios como el Parque del Retiro, el Circo Price, el Casino de Madrid o la Puerta del Sol, entre otros. Además, exposiciones y desfiles en hoteles, en las fiestas, en los cócteles… brillos, lentejuelas, tacones, máscaras y maquillajes como disfraz oficial de la sociedad que se da cita, como cada año, “antaño el interés por la ropa era símbolo de ostentación y reflejo de la decadencia occidental”, decía Alaska. Hay que reconocer que a la peña le encanta todo lo que sea disfraz y máscara de pestañas. No puedes moverte por Cibeles sin toparte con aglomeración de atuendos y pintarrajeados rostros, “nada que ver cuando en otros tiempos la presentaciones de colecciones eran cosa de nada más y nada menos que de los grandes fortunas, eso que se llamaba ‘el todo Madrid’ y también de los grandes snobs, clase que ya hoy no se estila porque ser snob requiere esfuerzo, dedicación”, me cuentan. Mientras, los periodistas florecemos como setas cada año (las bloggers también se presentan como periodistas). Las credenciales de prensa se multiplican por esporas “no así los asientos”, me repite como cada año una compañera con los tobillos ya hinchados y sólo estamos en las primeras jornadas. Es tal el intrusismo en esto de acudir a los desfiles que sólo puedo darle la razón una vez más al fotógrafo Bill Cunningham que en su ‘Una carrera para la moda’ escribía: “Muchas mujeres han aprendido a ejercer todo tipo de presiones para conseguir sentarse en los desfiles de más prestigio, puesto que la prensa que cubre esos eventos tiene sus ojos de lince pendientes tanto del público como de las ropas. A las afortunadas trepas sociales que han conseguido una invitación se las escucha decir, ¡es como atravesar las puertas del paraíso!”.

Por fin, arrancan los primeros desfiles. Y se agradece la originalidad y la creatividad a la hora de presentar las colecciones no sólo en la ropa. La nota de prensa de Moisés Nieto es una servilleta evocando aquellos restaurantes de antes con vermouth y un mensaje de ‘gracias por su visita’ que también hoy casi han desaparecido: “He pensado en qué es para mí el lujo y el lujo para mí es una sobremesa con amigos o una siesta, esas cosas que ya no solemos hacer”. Recrea una tarde de verano en algodón, lino y seda. Moisés Nieto continúa con el reciclaje y la sostenibilidad y lanzó a los periodistas un mensaje, que aún es un esbozo, para que cale en la clienta, “si alguien tiene un vestido de su madre y lo quiere actualizar, yo se lo hago. Incluso si tiene una mantelería preciosa y quiere convertirla en una camisa, también”. No sé si tiene algo que ver pero en ese momento algunas modelos comenzaron a sonreír por fin, les hizo gracia y ¡ay! abandonaron por unos minutos sus expresiones de mal humor teñidas de lánguida dejadez con la que suelen pasear sus cuerpos por la pasarela. En Matadero muchas caras conocidas desde José Toledo a Blanca Suelves que se situó junto a Emilio Aragón en el desfile de Lexdeux. La presencia de Emilio Aragón no era baladí. Aruca Fernández-Vega, su esposa, y Maca Aragón, su hija, están muy vinculadas a Lexdeux, la firma del modisto madrileño Juanma Capón y discípulo de Ángel Schlesser, a quien Aruca ha decidido amadrinar: “La figura de Aruca es de mecenas, para mí es muy satisfactorio, pero también me da un poco de vértigo. A veces pienso: ¿realmente está pasando esto?”, confesaba en Vanity Fair hace unos meses. La hija mediana del matrimonio Aragón Fernández-Vega es una joven estilista que se ha incorporado al proyecto dando forma a esas prendas modeladas sobre la figura femenina. El verano 2020 para Lexdeux se abre paso de la mano de Jacques Tati y la película Mon Oncle con aquellos cortes geométricos y el uso del color que hacía el cineasta francés en su obra. Para el desfile de Pilar Dalbat nos fuimos al parque de El Retiro. De nuevo la originalidad y la naturalidad. Primero con la nota de prensa que entregó a los asistentes con un detallado listado de los looks para que las clientas pudieran señalar aquellos que más les interesaban como se hacía en los antiguos desfiles de costura. Y segundo, esa naturalidad lo invadió todo, hasta los pavos reales irrumpieron para desfilar con sus vistosos plumajes junto a las modelos. Una colección muy femenina y favorecedora.

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Las jornadas se van sucediendo entre modelos, alfileres, pespuntes y prendas maravillosas que finalizan después de la rueda interminable de abrazos y felicitaciones con el flujo y reflujo de una masa humana que materialmente estruja a unos y otras para mostrar el entusiasmo al triunfador del desfile de cada jornada.

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