TRIBUNA

Llamémosle español, no castellano

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Es hora de unir y no de distinguir. El idioma es la herramienta que pone barreras a los ciudadanos y
marca las diferencias entre unas regiones y otras.

Hace unos días se publicaba en El Mundo un artículo escrito por Héctor Sanjuan, en el que se
explicaba que el PP valenciano empleará el idioma valenciano como elemento diferencial de Cs y
VOX. No se puede soplar y sorber al mismo tiempo, Casado.

Fuera de España todo el mundo lo llama español, incluida la ONU. Pero en España los nacionalistas
consiguieron que la Constitución española hablase de “castellano” y no de “español” en contra del
criterio de la Real Academia de la Historia y de la Real Academia Española, que en 1978, solicitó
oficialmente a las Cortes fundamentando su petición en siete consideraciones, que se añadiese un
párrafo al artículo 3º, título I, de la Constitución española, que decía: “Entre todas las lenguas de
España, el castellano recibe la denominación de español o lengua española, como idioma común a
toda la nación”.

Su petición fue rechazada por los políticos de la época argumentando espuriamente que el llamarlo
español en lugar de castellano favorecía el separatismo. Curiosamente, con el paso del tiempo, se ha
demostrado lo contrario.

El castellano es la lengua surgida por evolución del latín en un cierto territorio de la Península
Ibérica al desintegrarse el Imperio Romano, que, al extenderse, y difundirse durante siglos, fue
transformándose y enriqueciéndose poco a poco, con multitud de elementos árabes, vascos,
catalanes, aragoneses, leoneses, gallegos, canarios, ingleses y, muy en especial, hispanoamericanos,
convirtiéndose con ello, en el idioma español.

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Menéndez Pidal lo dejó muy claro al referirse al término castellano para la lengua del Poema del
Mio Cid y español para la lengua en cuyo florecimiento estético colaboraron todas las regiones de
España.

Los textos oficiales relativos a las definiciones, ortografía, normas y correcto uso de la lengua
española se llaman: Diccionario de la lengua española, Nueva gramática de la lengua española y la
Ortografía de la lengua española. En ningún momento hablan de lengua castellana.

Por el contrario los diccionarios de traducción que elaboran los organismos lingüísticos catalanes,
vascos y gallegos hablan de castellano y no de español. Es de sentido común que si a tus enemigos
les interesa una cosa, a ti, te debe interesar lo contrario.

La Real Academia Española recomienda el uso del término «español» en lugar del término
«castellano» para evitar ambigüedad, pues considera al castellano un dialecto del español que se
habla en la región española de Castilla.

El Diccionario panhispánico de dudas elaborado por la Real Academia Española y la Asociación de
Academias de la Lengua Española con el propósito de resolver las dudas relacionadas con el uso
correcto del idioma español en todo el mundo, define el idioma español en sus páginas 271-272 de
la siguiente manera:

Lengua común de España y de muchas naciones de América, hablada también como propia en otras
partes del mundo. Es la denominación que se utiliza internacionalmente (Spanish, espagnol,
Spanisch, spagnolo, etc.). Aún siendo también sinónimo de español, resulta preferible reservar el
término castellano para referirse al dialecto románico nacido en el Reino de Castilla durante la Edad
Media, o al dialecto del español que se habla actualmente en esta región. El término español resulta
más recomendable por carecer de ambigüedad.

La Real Academia Española define el castellano de la siguiente forma:

9. m. Lengua española, especialmente utilizada cuando se quiere introducir una distinción respecto
a otras lenguas habladas también como propias en algunas zonas de España.
10. m. Dialecto romance originario de Castilla, del que fundamentalmente proviene el español.
11. m. Variedad del español que se habla en la parte norte de los territorios del antiguo Reino de
Castilla.

Es hora de unir y no de distinguir. El idioma es la herramienta que pone barreras a los ciudadanos y
marca las diferencias entre unas regiones y otras. Cuando hay un idioma común, puede haber un
país común, por eso los nacionalistas se han encargado durante 40 años de llamarle castellano y no
español, arrinconando el idioma común de todos, hasta el extremo de multar por rotular en español,
para así, circunscribirlo a una parte de España y no al todo, es decir, a toda España.

El único idioma obligatorio en España debe ser el español, los idiomas regionalistas deben ser
optativos no obligatorios, que los aprenda quien quiera, en el colegio o en familia, los gobiernos
deben poner los medios para ello, pero no al revés, que se aprendan obligatoriamente,
discriminando al idioma común de todos, el español y, perjudicando así a los niños al privarles del
perfecto aprendizaje de un idioma de ámbito mundial y común en España. Es indigno que en el
Senado se despilfarre millones de euros en traducir, del catalán, del vascuence, del gallego, del
valenciano al español y ahora quieren una parte de los asturianos que también el bable sea un
idioma, cuando es en la zona de Asturias y Cantabria donde se inició la Reconquista contra el Islam
invasor.

Un dato, el español es el segundo idioma nativo mas hablado en el mundo, solo superado por el
chino -según los datos de la edición del 2017 del estudio Ethnologue: Languages of the World-,
uno de los seis idiomas oficiales de la ONU y lo hablan cerca de 560 millones de personas en todo
el planeta.