CON EL DÍA POR DELANTE

Lo mejor y lo peor

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Si analizamos la vertiente política -dejando a un lado la tecnológica, empresarial y económica- del Mobile World Congress inaugurado este domingo en Barcelona, lo mejor es la lección de derecho y organización territorial que Felipe VI ha dado al separatismo catalán. Delante de quienes le habían intentado humillar con un ‘plante’, el rey recuerda que España es una democracia plena y da la bienvenida a los asistentes con un bienvenidos a Barcelona, Cataluña, España. Urticaria entre las filas separatistas. Feliz urticaria.

Lo peor es que esa afirmación de Felipe VI que pasaría inadvertida, por normal, en cualquier otra comunidad autónoma se convierte, en Cataluña, en noticia. Y es noticia porque se ha permitido que el separatismo maleducado que niega el saludo al Rey de España para sentarse después a cenar en su misma mesa – ‘dónde hay croquetas, que vamos’-, se ha permitido, decimos, que este separatismo haya campado a sus anchas durante demasiado tiempo.

Como esos niños faltos de disciplina; como los gamberros a los que sus padres nunca castigaron, los torra y coalu de turno avergüenzan con su comportamiento a cientos miles de catalanes. A muchos amantes de la república catalana les faltó un buen internado de pequeños y mire usted dónde han acabado…