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TRIBUNA MILITAR

Los primeros de Filipinas

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Los 43 días de Magallanes en el archipiélago de San Lázaro1, 16.03 / 27.04 1521

Por José María Blanco Núñez, capitán de Navío (retirado).- Exhaustos, tras la increíble navegación por la Mar del Sur (Pacífico por culpa de Magallanes y de su cronista Pigafetta) y la desagradable escala en la “Isla de los Ladrones” (Guam), con tres embarcaciones en muy mal estado y con las mermadas dotaciones al borde de la extenuación… en su derrota a la búsqueda de la “especiería”, de las que solamente sabía se encontraban en la equinoccial, Magallanes se topó con un vastísimo archipiélago, al que bautizó de San Lázaro, quizás en honor al forzoso ayuno que venían de sufrir y ser la fecha de la arribada el 17 de marzo, quinto domingo de Cuaresma, y dado que comenzaban a “resucitar” como el Santo con lo acopiado en Guam.

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El 16.03.21, fondeó la armada Magallanes en la pequeña isla de Sámar, cuya costa era impracticable para el desembarco por lo que buscó otro fondeadero en la isla de Suluan. El domingo día 17, se trasladó a la de Homonhon (Gara o Humanu) que encontró óptima para reabastecerse y la bautizó con el nombre de Aguada de los Buenos Indicios o Isla de las Buenas Señales. Las naranjas y la leche de coco, consiguieron la completa “resurrección” de las dotaciones. Además, carenó como pudo los tres barcos.

El 18.03.21, Magallanes recibió al rey de Samar y, el domingo 31 de este mismo mes, que era el de Pascua, escribió Pigafetta: “(…)el capitán general envió a tierra muy temprano al capellán “(…) para que preparasen (…) la misa (…) y comunicar al rey que iríamos a la isla (…) para celebrar una ceremonia de nuestro culto; el rey lo aprobó todo y nos mandó dos cerdos recién sacrificados”. Pigafetta continua describiendo la solemnísima ceremonia, las salvas de los buques cuando el sacerdote alzó la sagrada Forma y como, al finalizar la santa Misa, Magallanes plantó una gran Cruz en lo más elevado de la serranía de la isla. El rey les indicó los puertos mejores para reavituallarse: Ceylon (Leyte), Zubu (Cebú) y Calagán (Caragua, en Mindanao) y este mismo rey, que fue bautizado tras su conversión, les prestará “prácticos” para llegar a Cebú.

El día 7 de abril de 1521, desembarcarán en Cebú y Magallanes trató con el Rey de esta isla que le exigió el pago de tributos ¡como lo hacían los mercaderes chinos que lo frecuentaban!.

D. Fernando Magallanes trató de aliarse con todos los reyes que iba conociendo, algunos se le sometieron pero dos de ellos se rebelaron contra él; el tratar de someter a uno de ellos le causó la muerte porque, el 27.04.21, en la isla de Mactán, cegado por su buena estrella y haciendo cálculos estratégicos erróneos, fue acometido por 6.000 enemigos, cuando el contaba con 55 españoles y 1.000 indios de Cebú. Se batió con denuedo, dando ejemplo de valor, hasta que una pedrada le derribó, siendo enseguida atravesado por una lanza. La Armada perdía a su Capitán General, cuyo cadáver no quisieron entregar los indígenas.

Hay varios factores que pueden ayudar a explicar la tan criticada demora de Magallanes en el archipiélago de San Lázaro:

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  1. La recuperación física de su gente y la reparación de sus barcos.

  2. Este archipiélago, totalmente desconocido por los occidentales, era bien conocido por el imperio Chino; el “atractivo” de la China, que quizás arrancó con Marco Polo, venía evidenciándose desde el proyecto colombino.

  3. Su organización territorial era difícil, multitud de reyezuelos y muchos de ellos enfrentados entre sí. El entenderse con ellos, difícil.

  4. Magallanes tenía concedido por Carlos I, el quedarse con dos de las islas descubiertas si descubría más de 6. Estaba ante 7.107… Tenía para elegir. Además, Pigafetta escribió (1 al 4 de abril, estando en Butuan): “Abunda el oro…”. Y eso era verdaderamente tentador.

  5. Y entre los cometidos que le encomendó el mismo rey Carlos, “… una vez en dichas islas de la Especiería haréis asiento de paz é trato (comercio) con el Rey y Señor…”. Esas Islas las intuía muy próximas ¿aplicaría esa política para facilitar su llegada e implantación en ellas? Es decir ¿pretendía montar una gran base en San Lázaro, antes de lanzarse a por ellas?

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  6. La cristianización de las islas, que creemos queda bien clara en lo que hemos trascrito del diario de Pigafetta.

La circunnavegación se decide tras la muerte de Magallanes

Los superviviente eligieron a Juan Lopes de Carvalho para relevarle y para mandar la Trinidad. El 01.05.21, las tres naos salieron de Cebú. Para capitán de la Victoria se eligió a Gonzalo Gómez de Espinosa y para la Concepción a Juan Sebastián de Elcano. Elcano verificó que ésta última estaba en peligro de hundirse, por lo que acordaron quemarla, transbordando él a la Victoria como maestre(segundo en el mando).

El 15.08.21, la reducidísima armada fondeó en la isla que bautizarán Santa María de Agosto (posiblemente la actual Balambangan), donde durante 42 días carenaron las naves. Las dotes de Carvalho para el mando, no gustaron a las dotaciones, por lo que las dotaciones eligieron a Gómez de Espinosa como capitán de la Trinidad y a Juan Sebastián de Elcano de la Victoria.

Por fin, el 08.11.21, tras avistar varias islas septentrionales del archipiélago de las Célebes, la armada descubre las islas del Maluco, objetivo prioritario de la expedición. Desembarcaron en Tidore y entablaron amistosas relaciones con su rey Almanzor, el cual visitó los buques españoles el 09.11.21 y, al día siguiente, formalizaba con los capitanes españoles los ansiados tratos. Gonzalo Gómez de Espinosa concertó el tratado de paz y amistad del rey Almanzor con el Carlos I. Enseguida abarrotaban sus buques de clavo, canela, jengibre y nuez moscada, y concertaron que las pagarían con lienzos, paños y sedas. Almanzor hizo su juramento poniendo sus manos sobre el pecho y después sobre un bulto traído de tierra por dos moros, y no pudieron saber los españoles de que se trataba; Gómez de Espinosa juró besando una imagen de Nuestra Señora. Los españoles entregaron a Almanzor treinta moros que llevaban cautivos en las naos.

La gran hazaña de Juan Sebastián Elcano

Descubierta, el 21.12.21, una vía de agua en la Trinidad, cuando la expedición estaba lista para zarpar, hubo que descargarla para carenarla. Entonces tomaron la “definitiva” decisión de que la Victoria, al mando de Juan Sebastián de Elcano, aprovechando los vientos favorables que empezaban a soplar, partiría solo para España “por la vía que hacen los portugueses”. Eso obligaría a ir hasta Cochim (India) y de allí a Madagascar/Mozambique y Cabo de Buena Esperanza pero J.S. Elcano se decidió por abrir una nueva derrota que nunca había sido practicada, que se sepa, por portugués o europeo alguno. Ello supuso poner rumbo a Timor; el 08.01.1522, avistó unas islas que corren E/O, y arrumbó a pasar entre las llamadas Maluco y Aliquira. Recorrió 50 leguas con tiempo tempestuoso y fondeó cerca de otra denominada Malúa, desde donde arrumbó a Timor, zarpando para el Cabo de Buena Esperanza tras volver a rellenar víveres y aguada. Por haber sacrificado el ganado que compró en Timor y no disponer de suficiente sal para conservarlo, se les pudrió la carne enseguida, volviendo a arrostrar las calamidades sufridas en el Pacífico, aunque subsistieron gracias al arroz.

Gonzalo Gomez de Espinosa zarpó con la Trinidad de Tidore el 04.03.22, tras carenar como pudo su nave, intentando, por primer vez en la Historia, el tornaviaje por Panamá. Fracasó, pues quedó a pocas millas de alcanzar la corriente de Kuro-Shivo que le hubiese llevado hasta el N de California; terminó, con su dotación, prisionero de los portugueses y en esa condición llegó a Lisboa en 1526 donde, gracias a las gestiones de Carlos I, fue liberado y se dirigió a declarar a Valladolid, como era reglamentario. En 1529, fue nombrado visitador de la Casa de Contratación de Sevilla.

Tras cuarenta días desde la salida de Timor, 18.03.22, la Victoria recaló en la isla llamada, hoy en día, de Ámsterdam, en medio del Índico, que se mostró inaccesible. Las enfermedades y la falta de agua y víveres, llevaron Elcano a buscar la costa oriental africana, renunciando a intentar aprovisionarse en Mozambique, a pesar de la carestía “de todo”, para evitar a los portugueses.

El montar el Cabo de las Agujas y su vecino de Buen Esperanza, fue aventura bien digna de la Odisea, los famosos remolinos del Cabo les hicieron perder días y ganar desconfianzas, por fin el día 22.05.1522 estaban en 31º-57′ y a 70 leguas del Cabo, entrando en el Atlántico de nuevo.

La corriente de Benguela les ayudó en la subida a las aguas ecuatoriales, quiso Elcano tomar algún puerto de la costa pero los manglares senegaleses le impidieron hacerlo, al borde de la extenuación se decidió tomar un puerto de Cabo Verde, inventando la argucia de que venían perdidos desde un puerto americano.

En su diario, el piloto Albo anotó:

“A los 9 del dicho (julio-1522) no tomé el sol, y surgimos (fondeamos) en el puerto de Río Grande (Ribeira Grande de la Isla de Santiago de Cabo Verde) (…) y este día fue miércoles, y este día tienen ellos por jueves; y así creo que nosotros íbamos errados en un día y estuvimos hasta el domingo en la noche, e hicimos a la vela por miedo al mal tiempo y travesía del puerto (es decir por miedo a garrear e irse sobre la costa) (…)”

Como ven la misma historia que, siglos mas tarde, contó Julio Verne en su Vuelta al Mundo en 80 días.

En Ribeira Grande pudieron comprar cantidad de arroz y algunos víveres frescos, pero la indiscreción de un marinero diciendo pagarían con clavo dicha mercancía, provocó la reacción inmediata del Gobernador portugués lo que obligó a Elcano a picar su cable y, dejando gente en tierra, zarpar para Sevilla con solamente 22 hombres, de los que 4 fallecerán durante la navegación. Ese regreso lo hizo por lo que se conocía como la “vuelta de Mina”, que suponía navegar hacia el Oeste hasta prácticamente el mar de los Sargazos, después meter al Norte hasta sobrepasar Azores y de allí arrumbar al Cabo San Vicente. Remataremos con Pigafetta:

“Llegamos 18 a Sanlúcar. Gracias a la Providencia, entramos el sábado 6 de septiembre en la bahía de Sanlúcar, y de sesenta hombres que componían la tripulación cuando salimos de las islas del Maluco, no quedábamos más que dieciocho, la mayor parte enfermos. Los demás, unos se escaparon en la isla de Timor, otros fueron condenados a muerte por los crímenes que cometieron y otros, en fin, perecieron de hambre (y otros quedaron presos en Cabo Verde).

Longitud del viaje. Desde nuestra salida de la bahía de Sanlúcar, hasta el regreso, calculamos que recorrimos más de catorce mil cuatrocientas sesenta legua, dando la vuelta completa al mundo, navegando siempre de levante a poniente.”

Llegada a Sevilla.- El lunes 8 de septiembre echamos anclas junto al muelle de Sevilla y disparamos toda la artillería (…)”.

Enseguida, desembarcaron de la Victoria tal cantidad de clavo que su venta superó, con mucho, los 12.265.495 maravedíes que había costado la expedición.

Epilogo

Nos emociona singularmente la figura de Juan Sebastián Elcano que, después de tres años de penalidades sin cuento, volvió a embarcarse, como piloto mayor y capitán de la nao Sancti Spiritus, en la expedición de García Jofre de Loaysa que zarpó de La Coruña el 24.07.1525. Fallecerá en la Mar del Sur o Pacífico del decir de Magallanes, quizás de escorbuto, el 04.08 del siguiente año.

Un artículo de José María Blanco Núñez, capitán de Navío (retirado) y Correspondiente de la Real de la Historia