YA NO CUELA

Mi perspectiva de género

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Podemos es el partido de las paradojas.

«A la gente le da igual lo que cada uno haga con su dinero», ha saltado, airada, la reina consorte de Podemos, Irene Montero, cuando Carlos Franganillo osó mencionar el chalet de La Navata en una entrevista en Televisión Española.

La frase habrá hecho sin duda las delicias de Juan Ramón Rallo o Carlos Rodríguez Braun, cuya filosofía política liberal resume admirablemente. Pero, nos tememos, todo el tirón de Podemos, el secreto de su espectacular éxito inicial, es precisamente que a la gente no le da igual lo que cada uno haga con su dinero.

Pablo ha tenido desde el principio de su vida pública ideas muy claras y tajantes, no solo de lo que cada uno hace con su dinero, sino incluso de cuánto dinero puede disponer cada uno. Pablo tiene dicho, a propósito del ático de no recuerdo qué político del Gobierno Rajoy, que darle la cartera de Economía a un millonario es como encargarle la lucha contra incendios a un pirómano.

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Qué diablos: no ya con su dinero; con su vida. A Podemos le importa lo que cada uno haga con su vida, a quién contrate, qué proporción de tareas domésticas haga en su propia casa, qué le enseñe a sus hijos, y así hasta el más pequeño de los detalles.

Por eso, porque los votantes de Podemos son como siempre ha sospechado Podemos y les importa mucho lo que cada uno haga con su dinero es por lo que el Amado Líder alardeaba de su apartamento de protección oficial en un barrio obrero. Y también la razón de que la intención de voto a la formación morada se haya desplomado cuando Pablo se ha ido, como mandan los canónes, lejos de la ‘gente’ a un casoplón en Galapagar-La Navata vigilado las 24 horas por guardias civiles. No se puede tener todo.

Irene también ha anunciado que una mujer sucederá «pronto» a Pablo Iglesias al frente de Podemos, aunque no ha dicho si esa sucesión será tan real como la baja de paternidad del Líder. Curiosamente, decía que «no es un acierto usar el 8-M para la campaña» en el mismo momento en que estaba usando el 8-M para la campaña.

Podemos es el partido de las paradojas. Vienen a regenerar la vida pública y un porcentaje pavoroso de sus candidatos están encausados, imputados o directamente condenados; han llegado a poner fin al favoritismo y allí donde llegan se dedican a colocar a parientes, cónyuges -sensu lato- y amigos, e incluso a darles obra pública, con un par.

Y, por supuesto, son lo más feminista del mundo mientras despliegan un machismo antediluviano, como el propio líder confesando a su amigo Monedero su deseo de azotar a una conocida periodista hasta el sangrado. Pero eso es un detalle menor, una minucia de este ‘sádico marxista’ por confesión propia. Lo demás es que Pablo, el indiscutible líder, se encariñó de una política de Izquierda Unida, se fue a vivir con ella y la encumbró en el partido, como si el cargo estuviera adherido y fuera concomitante con su condición de favorita regia. Luego se cansó, le gustó otra, y volvió a hacer otro tanto, desplazando a la ex. Eso es directamente otomano.

Pero es parte de la configuración genética de la izquierda eximirse de lo que quieren imponer a todos los demás; eso es exactamente la definición de verdadero poder: estar por encima de lo que obliga al resto. Y por eso quieren imponernos un feminismo cada vez más forzado y enloquecido, como en la última propuesta de su portavoza Noelia Vera que anuncia así Pablo Echenique en su lenguaraz cuenta de Twitter: «Hoy @VeraNoelia lanzó una propuesta que seguro le gusta a @PerezReverte: Paridad obligatoria en los órganos del Estado y los organismos financiados con dinero público, como la @RAEinforma. La mitad de nuestro país no puede ser minoritaria en los espacios de influencia y decisión».

No sé cómo pueden considerar que algo así, la rígida paridad por ley con independencia de lo que desee el votante, sea otra cosa que un insulto a todas las mujeres. En cualquier caso, es ya tarde. Todo el mundo ha visto al líder y a la lideresa cumpliendo sus sueños pequeñoburgueses y, ay, Irene, a vuestra gente no le da igual lo que hagáis con vuestro dinero.