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Perversión del lenguaje: ¿Progresistas? ¿Diálogo?

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La Sociedad y especialmente la Política están llenas de verdades y de mentiras. Con frecuencia se entrelazan tan perfectas, que no se sabe cuál es el límite de una o de la otra. El tiempo y la Historia siempre las termina descubriendo. La verdad, antes o después, se defiende por sí misma. La mentira es correosa, pegadiza, es atractiva y convincente, especialmente, cuando proviene de personas, que se les supone importantes, responsables, líderes natos, etc. El problema viene cuando vemos los efectos que produce la mentira, que ha enraizado en las mentes y en las emociones de las personas y de los grupos seguidores del “mentiroso”. 

La frase clásica, de todos conocida y utilizada: “Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. Son embustes, falacias finamente creadas, dirigidas a la Inteligencia Emocional de los oyentes. Estamos acostumbrados a conocer sus efectos.

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Hay otra frase, consecuencia de la anterior, mucho más preocupante: “Una mentira repetida mil veces se convierte en realidad”. El daño ocasionado es muy grave, ha generado convicciones y, en ocasiones,  actuaciones irreversibles. Es algo habitual en la Educación, especialmente en el proceso de socialización, en el que, más que educar, se pretende adiestrar, con multitud de mentiras. ¿A alguien le suena el adiestramiento en la Escuela Catalana y la Vasca?.

No es pura coincidencia, que esta frase se adjudique por creación, por uso habitual o por ambas cosas, a personajes muy significados del comunismo, del fascismo y del nacismo. La mentira, en estos casos, está sutilmente prefabricada. El lenguaje se transforma en un instrumento ideológico, dirigido a las emociones, eliminando el ámbito racional, consiguiendo el seguidismo inconsciente, fidelidad sin condiciones. Las personas de buena voluntad, los niños y los adolescentes se creen la mentira, como acto de fe.

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Analicemos los interrogantes del título. Me limito sólo a dos términos lingüísticos polisémicos, en los tiempos  que corren. Hay una palabra que oímos con frecuencia desde los años ochenta, llegando ya a la saturación y a lo grotesco en los últimos meses. Los últimos días ha sonado y resonado con especial virulencia. Es la palabra “PROGRESISTAS”, manchada de ideología y sectarismo, salida de la boca de los socialistas y, mucho más contradictorio, de los comunistas es el colmo de la incongruencia y de la desfachatez. 

Constitución Española de 1812.

Si levantaran la cabeza los redactores de la Constitución de Cádiz, llevarían ante los tribunales a comunistas, socialistas, fascistas, nacistas, traidores secesionistas y a todos aquellos que osaran utilizar la palabra “progresista”, en el sentido de los andares de los cangrejos de río. Para quien no lo sepa, que, con seguridad,  serán muchos, les aclaro: “Los cangrejos caminan hacia atrás”. Es inadmisible la proliferación de Asociaciones llamadas progresistas de socialistas-marxistas y comunistas. Cómo puede haber Asociaciones de Jueces Progresistas, véase las conclusiones del Congreso del pasado 15 de Junio y las propuestas de la Unión Progresista de  Fiscales del pasado mes de Febrero, creada en Junio de 1985.

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Tomado de la Agencia EFE. “15 jun 2019 – La asociación Juezas y Jueces para la Democracia ha abogado este sábado por la formación de un gobierno que sume «todas las fuerzas progresistas» que representan la mayoría social surgida de las pasadas elecciones y que suponga «un giro en la política criminal, económica y de igualdad» de los últimos años.

En un comunicado, la asociación progresista considera que el resultado del 28A arrojó un resultado «claramente favorable a un cambio en las políticas de austeridad y limitación de los derechos fundamentales». Es esencial el apoyo a «un proyecto de cambio de todas las fuerzas progresistas» que obtuvieron representación en las Cortes. 

«Un gobierno con un amplio respaldo social, como el que refleja el resultado electoral, es necesario para asegurar un giro en la política criminal, económica y de igualdad», añade la asociación, que por ello ha decidido en su 34 congreso respaldar la formación de un Ejecutivo que sume todas esas fuerzas progresistas”.

Sin profundizar en los argumentos, se entiende fácilmente, que Fiscales y Jueces han de ser absolutamente neutrales desde el principio al final de sus decisiones. En determinadas profesiones, sólo son aceptables y deseables los Colegios Profesionales, que defiendan los derechos de todos, sin mirar el color.

Aquellos, los de Cádiz eran Liberales Progresistas. Los usurpadores del término progresista, se encuentran en las antípodas de los de entonces, de los del  siglo XIX, del siglo XX y los actuales del siglo XXI, que no son los que dicen ser. Lo que yo no entiendo es el por qué los liberales actuales no reclaman su apellido progresista por todos los medios posibles. Los susodichos, autodefinidos progresistas están trasnochados, su apellido real es “retrógrados”, porque empobrecen todo lo que tocan. Más paro, más pobreza, menos libertad, más deuda pública, regresión al “Monte Taigeto” de la Grecia clásica, como describió Plutarco, con la licencia para matar niños (legalmente), la eutanasia para recortar pensiones, la castración de los niños al nacer, como propone una profesora “progresista”, Concejal del PSOE. El colmo  de una conducta retrógrada es la acción de unas lesbianas brasileñas, castran a un niño y lo matan, porque lo que querían tener era una niña. El apelativo “retrógrado” se pudo comprobar en la II República, desde el momento en que entraron en el Gobierno los Socialistas Marxistas y posteriormente los comunistas, en compañía indivisible.

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José Ortega y Gasset, durante una conferencia

Especialmente indignados con esta utilización del término progresista estarían los auténticos liberales progresistas, Gregorio Marañón, José Ortega y Gasset y Ramón Pérez de Ayala, creando un nuevo partido, con esos principios, en  Febrero de 1931. Se conoció como Agrupación al servicio de la República.

(Conferencia de José Ortega y Gasset).

El progreso se define como movimiento político y social de desarrollo democrático, progresivo, gradual, continuo,  permanente y generalizado de una sociedad en los aspectos  educativo, económico, social, moral, científico, cultural, intelectual y moral, que alcance a la totalidad de los sectores sociales. No hay nada ni nadie más PROGRESISTA QUE LA PROPIA SOCIEDAD, siempre avanza. Por ello se hace buena la expresión: “Cualquier tiempo pasado fue peor”.  Poco tiene que ver el Progreso con el Marxismo en sus dos vertientes, el socialismo real y el comunismo.

Los términos liberal-progresista se han desarrollado unidos y relacionados entre sí.    Seguirán la misma trayectoria, por mucho que se empeñen los marxistas, neocomunistas en apropiarse de ellos.

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Por si había alguna duda de la ideología del Presidente:

Pío Moa, (El PSOE ante la II República), describe con claridad, lo lejos que estaba el Partido Socialista del progresismo:

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/el-psoe-ante-la-ii-republica-5354/

“Dentro de las filas socialistas, educadas en el marxismo, predominaba la orientación de Largo Caballero, quien, el 1 de julio de 1931, en el órgano oficial del partido, El socialista, exponía la doctrina: «Ante todo somos marxistas. Nuestros enemigos son todos los partidos burgueses. Sin embargo, por ineficaz, no por otro motivo, renunciamos a la pretensión de imponer nuestra política violentamente y sin dilaciones». No especificaba cuándo empezaría a ser eficaz dicha pretensión, pero los sucesos la harían madurar pronto. Un dirigente, Wenceslao Carrillo, lo expuso a su vez: «Nos interesa afianzar la República  marxista para seguir hacia la instauración de la República social». 

Salvando la etapa del Presidente Felipe González Márquez, el PSOE siempre ha sido y siempre será Marxista. Lo resucitó el Presidente por accidente José Luis Rodríguez Zapatero,  lo ha continuado el Presidente Sánchez, como “Zapatero II” y lo ha afianzado, como Largo Caballero II, incluyendo, al día de hoy, en la toma de decisiones políticas, a los comunistas. Una vez más lo hacen con subterfugios, medias verdades, mentiras… En vez de Gobierno de coalición, lo llamarán gobierno de “cooperación”. La palabra cooperación es mucho más elástica, no está elegida por casualidad, es el “cajón de sastre”, en el que también pueden caber  los golpistas, los separatistas y cualquier otro que pueda ser comprado con dádivas metálicas o concesiones de los derechos que no son suyos. Ya gobernó Zapatero con los comunistas y Sánchez lo hará en Ayuntamientos, Comunidades Autónomas y en toda España, excepto en Cataluña, que gobiernan los separatistas por obra y gracia de la mediocridad y falta de dotes de gobierno de los políticos españoles. 

¿Dónde están los avances del progresismo socio-comunista?. Quizá estará en la Educación politizada, en el paro laboral y en el excelente sistema sanitario de Andalucía. Quizá el Presidente considera “progresista” haber pactado con los amigos de los criminales de ETA, antes que con los demócratas. Se justifica semejante atrevimiento, por la obsesión patológica del Señor Sánchez, para ser Presidente del Gobierno a cualquier precio. Sin duda, es una forma segura de tener apoyos para su investidura. Si no fuera así, vendrían nuevas elecciones, con resultados poco halagüeños. El Doctor Sánchez pasaría de ser sólo el Presidente “ocupa” a ser nominado también, como Presidente “El breve”. Esto huele más bien a retrógrado sistémico, con serias dificultades para salir a flote.

En el inicio de la Democracia, se crea el Partido Progresista Liberal y UCD, conjunto de grupos de distintas líneas de pensamiento liberal progresista. UCD por sí mismo promovió los avances progresistas  más significativos de nuestra historia. En la liquidación de UCD, salieron varios partidos liberales progresistas entre los que cabe destacar el CDS de Adolfo Suárez y posteriormente de Eduardo Punset.  

En la actualidad, con más o menos desarrollo y representación, tenemos liberales progresistas, al Partido Popular (PP), Unión Progreso y Democracia (UPyD), Ciudadanos (C’s) y VOX. Incluyo a VOX, quien, a pesar de la desacreditación obsesiva de los marxistas, de los comunistas y de los traidores separatistas, es  más demócrata que todos ellos juntos. El objetivo de Vox es reequilibrar los desórdenes y el retroceso que han generado los retrógrados en todos los campos que han pisado. De estos partidos, sí se puede esperar el progreso real en la igualdad de derechos de todas las personas, al margen de su situación personal, su sexo o su opción sexual.

Por favor dejen ya de manchar la palabra “progresista”.    

El segundo término lingüístico es “DIÁLOGO”.  No voy a definir la palabra diálogo, porque, en su contexto normal, todos sabemos lo que es y las distintas formas de aplicar el diálogo. El diálogo es bidireccional entre las partes, que, de común acuerdo, han decidido dialogar. 

En este caso, sin embargo, sí es necesario explicarlo, aunque probablemente, no se entenderá. El punto de partida es muy diferente, la utilización del término es intencionadamente unidireccional. El diálogo debe desarrollarse en la comunicación abierta, de un interlocutor al otro, para trasladarle la información de un hecho,  la traición. En la España actual tiene unas connotaciones muy diferentes. Con el “diálogo” de algunos, la quieren trocear y quitarnos unas partes en la que gran parte de los españoles hemos dejado en ellas nuestro trabajo y nuestro sudor. Es una España, que viene de lejos en el tiempo, tal como está. Además queremos que siga así.

Recordando el origen. Desde los romanos

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HISPANIA  WIKIPEDIA

Una familia numerosa, se asentó en un lugar idílico, privilegiado del mundo, rodeado de agua, casi en su totalidad,  llamado HISPANIA.      

 Se distribuyó en cinco partes semejantes, denominadas: 

Gallaecia, Tarraconensis, Lusitania, Cartaginensis y Baetica. En ellas podían vivir con holgura. Pasó el tiempo, con larga historia de muchas generaciones, superando ya los dos mil años de convivencia (SÍ, 2.000 años). Cada una de las cinco partes, de forma espontánea y natural, se había dividido en zonas de menores dimensiones. DOS representantes de dos de esas zonas menores, correspondientes a la TARRACONENSIS, denominados Cataluña y País Vasco, toman una decisión unilateralmente. Son hijos descendientes de los primeros ocupantes del lugar, son los líderes de las tierras que habitaban. Se dirigen al Pater familias, autoridad máxima de Hispania, para decirle, que quieren dialogar con él.  (Han acordado hablar los dos indistintamente, porque el contenido y los objetivos del diálogo son los mismos).

“PATER FAMILIAS”:  Me parece bien que hayáis venido a exponer vuestras propuestas, os escucho.

— Inter locutor Uno: Hemos decidido que nos vamos a ir de este País, de Hispania.

Pater …: ¿Lo habéis decidido? No os podéis ir así, vosotros sois los responsables directos de vuestro pueblo. No los podéis abandonar. Siempre habéis sido los preferidos y los mejor y tratados.

— Inter …. Dos: No lo ha entendido. Nos vamos con todo nuestro pueblo. Estamos hartos de mantener al resto de Hispania. Nos vamos a separar y seremos dos pueblos independientes mejores que Hispania. 

Pater …:  Eso no es posible. La Constitución y las Leyes no lo permiten.

— Inter …Uno: Nosotros tenemos nuestras propias Leyes y nuestra Constitución. Somos una República independiente.

Pater …: Pero eso no es Democrático, Hispania es una Monarquía Constitucional.

— Inter….Dos: Sí es democrático, porque lo han votado los Catalanes y los Vascos ya la tenemos y está publicada por las calles. Las banderas son las nuestras, que ondean con orgullo en las Instituciones y en las calles. Vuestras banderas y las fotos de vuestro Rey las hemos quemado en las plazas públicas. ¿Es que no os habéis enterado?  

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Foto: Noé de la Cruz

— Pater … : Pero… De qué queréis que dialoguemos. ¿Es que queréis más dinero?

— Inter … Uno y Dos al unísono: Sí, queremos más dinero. Lo necesitamos para abrir, lo antes posible, nuestras embajadas en todos los Países del Mundo.

Este es el Diálogo de los traidores separatistas de Cataluña y del País Vasco. Hay que plantarse ya de una vez. Cataluña y País Vasco son “mi España, son nuestra España”. España es una unidad indivisible, con unas raíces profundas, con una gente maravillosa, aunque un poco “pasota”. Si a los traidores no les gusta esta España, que se marchen y no regresen nunca. Dejarán un descanso enorme para todos, especialmente para los españoles vascos y catalanes, que son los que más los sufren. 

por Noé de la Cruz.

Licenciado en Pedagogía, Licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid. Especializado en Sociología (Técnicas de Investigación Social y Sociología de la Familia) y Diplomado en Psicología Industrial por la Escuela Superior de Psicología y Psicotecnia de Madrid. Ostentó el cargo de Consejero Titular en el Consejo Nacional de Educación durante 6 años. www.valoresuniversales.es