La nomofobia es un trastorno asociado a la adicción a las pantallas que afecta cada vez a más niños. La Comunidad de Madrid ofrece tratamiento a través del Servicio de Atención en Adicciones Tecnológicas desde 2018, con una demanda que se ha duplicado en el último año, llegando a 7.300 personas, y un perfil de pacientes cada vez más joven.
