«Solo pueden beneficiarse de las ayudas los pacientes que sean super dependientes. ¿Qué pasa con el resto?» Esta es la reflexión que hace Maite Solas, investigadora y vicepresidente de FundELA, que cree que los criterios de acceso de la norma son excluyentes. Tampoco está de acuerdo con el importe de las ayudas: «10.000 euros al año es poco en comparación con los gastos de algunos pacientes».
