Luis Miller relaciona los altos índices de participación electoral con la polarización en España. «Si no fuera por el clima emocional, la participación sería menor», explica el sociólogo e investigador del CSIC, que apunta, además, a un cambio en las convocatorias electorales. «Cada elección se lee en clave nacional, no importa que sean en un pueblo, y esto no siempre es bueno», apostilla.
