Carlos Bardavío es un abogado especializado en grupos coercitivos. Junto a varios grupos de víctimas, ha recogido 300.000 firmas para modificar el Código Penal e incluir el delito de persuasión coercitiva. «Los jueces tendrían un artículo al que agarrarse para iniciar una investigación», explica el letrado, que apunta además a la falta de psicólogos especializados en estos temas que puedan contribuir a probar los delitos. «Es lo mismo que ocurría hace 30 años con la violencia de género», apostilla.
