Maite Solas, investigadora y vicepresidente de FundELA, valora positivamente la Ley ELA pero trata de concienciar de la importancia de la investigación. «Está muy bien que les pongan un cuidador a los enfermos, pero hay que dedicar dinero a la investigación», explica. Solas, junto a todos los voluntarios de FundELA, lleva dos décadas buscando financiación para una cura de la ELA.
