Piikara empezó a prostituirse con 24 años huyendo de la precariedad laboral. Esta trabajadora sexual explica a A Primer Plano cómo las nuevas tecnologías han revolucionado el negocio del sexo y cómo plataformas como OnlyFans o Telegram se han convertido en una fuente de ingresos más: «Un mes bueno puedo llegar a 3.000€». Un reportaje de Patrizia Tenorio.
