La convivencia entre patinetes y peatones no ha sido pacífica en los últimos años. En ciudades como Palma de Mallorca, los vecinos se han puesto en pie de guerra ante el aumento de accidentes y la inacción de las administraciones. Allí han creado la asociación Patinetes y Bicis A Raya, que ha conseguido que el Ayuntamiento imponga el casco obligatorio y el seguro de responsabilidad civil a los conductores de estos vehículos. Todo surgió tras el atropello de María Fuster: «Salía de una tienda y la embistió un chaval con su patinete. Sufrió una triple fractura y aún no consigue caminar bien», nos cuenta el portavoz de la campaña, Nael Falo, que desde entonces pelea por los derechos de los peatones.
