Olivia Carbonell sufre un trastorno bipolar y ha tratado de quitarse la vida. Según cuenta, tras una tentativa de suicidio los médicos la mandaron a casa y «ni le pusieron seguimiento psiquiátrico». La sobreviviente pide «más psicólogos, programas en colegios y universidades y campañas para concienciar sobre el suicidio».
