Hoy en Dando Caña, empezamos con la última hora del caso Koldo, Aldama vuelve a cantar, esta vez sobre los viajes a República Dominicana.
Los misteriosos viajes del Falcon a República Dominicana vuelven al centro del debate tras las declaraciones del empresario Víctor de Aldama, quien rompió su silencio en una entrevista. En su primera aparición pública tras declarar en la Audiencia Nacional por la trama de corrupción del caso Koldo, Aldama afirmó haber visto al avión oficial del Gobierno español estacionado en el país caribeño en numerosas ocasiones, incluso cuando oficialmente no estaba allí.
Durante la entrevista, Aldama reforzó lo dicho ante el juez y prefirió reservarse información sobre ciertas figuras clave, como Salvador Illa, sobre quien prometió hablar en el futuro. Sin embargo, lo que más llamó la atención fue su descripción de los constantes viajes del Falcon a República Dominicana, un destino que, según el empresario, parece más visitado por el Gobierno español que muchas capitales europeas.
El Ejecutivo ha recurrido al silencio administrativo y a la ley de secretos oficiales para evitar explicar estos desplazamientos. Incluso ante las resoluciones del Consejo de Transparencia y las insistentes preguntas de la oposición y periodistas, el Gobierno ha optado por ignorar las demandas de claridad. La ministra Margarita Robles ha defendido estas paradas como «escalas estratégicas», aunque muchos consideran esta explicación insuficiente y poco convincente.
No es un destino cualquiera: Aldama señala a República Dominicana como el posible escondite de la fortuna de José Luis Ábalos, lo que añade un tinte de sospecha a estos viajes frecuentes. Mientras las preguntas se acumulan, el Falcon se convierte en el símbolo de una sensación de impunidad que parece «volar por debajo del radar de la transparencia».
