Victoria agridulce para un PP que gana pero se queda a las puertas de la mayoría absoluta con 53 escaños y pierde cinco representantes. Felicidad contenida desde Génova porque, pese a ganar en todas las provincias, sabían que no había sido suficiente. Aunque Feijóo no dudó en considerar la victoria como «incontestable» porque, pese a perder la mayoría, el PP creció en votos. Ambiente festivo en VOX porque saben que aquí, también, serán necesario para formar gobierno.
