Arde Francia. El panorama que deja tras de sí la reciente ola de violencia en el país vecino trasciende con creces el ámbito de la protesta estudiantil. Lo que a finales de septiembre arrancó bajo la premisa de denunciar la masificación de las aulas y la escasez de profesorado ha mutado en una ola de agitación urbana protagonizada por la ultraizquierda, movimientos radicales y colectivos de inmigrantes.
