Dos meses dura ya la crisis migratoria en Ceuta y, mientras el Gobierno insiste en que todo se encamina hacia la normalidad, la diplomacia marroquí acaba de darnos un baño de realidad. Tras reunirse con nuestro ministro de Exteriores, José Manuel Albares, el ministro marroquí Naser Burita ha soltado que si los inmigrantes ilegales y los menores no se han devuelto, la pregunta no hay que hacérsela a Marruecos, sino a España.
