Ceuta ha demostrado que las leyes escritas en Bruselas sirven de poco si, cuando llega una crisis real, una frontera puede quedar desbordada en cuestión de horas. A todo ello, se suma otro elemento que España no puede ignorar: Marruecos. Porque resulta inevitable preguntarse cómo decenas de miles de personas pudieron concentrarse y dirigirse hacia una de las fronteras más sensibles de Europa en tan poco tiempo. España necesita cooperación con Rabat, sí. Pero cooperación significa que ambos lados de la frontera cumplen con su responsabilidad. Hoy muchos migrantes han regresado a Marruecos y Ceuta comienza poco a poco a recuperar el pulso. Pero sería un error confundir tranquilidad con solución. Porque detrás quedan muertos, una ciudad desbordada, una batalla política abierta y una frontera europea cuya vulnerabilidad ha quedado expuesta ante todo el mundo. Asimismo, tratamos las medidas impuestas por el Gobierno para frenar la inmigración ilegal y Ezequiel Marín, periodista de Okdiario, nos cuenta como están viviendo la situación los vecinos de Ceuta. En la mesa de análisis: Alejandra Nuño, Antonio Burgueño, Iago Soler, Julio Ariza y Josep María Francás.
