Nada de esto llega por sorpresa. Se conoce con semanas, incluso meses, de antelación. Pero de nuevo, la prevención sigue siendo la gran asignatura pendiente. Y de nuevo, las consecuencias son demasiado graves. No se trata de buscar culpables mientras el fuego sigue activo. Se trata de aprender de una realidad que se repite demasiado. Porque apagar incendios es imprescindible, pero evitarlos debería ser el gran objetivo. A las 13 víctimas del incendio de los Gallardos, se suma, al menos uno más durante este fin de semana en Valencia. España no puede permitirse que los incendios de dimensiones históricas se conviertan en la nueva normalidad cada verano. Proteger nuestros montes no empieza cuando despega el primer hidroavión. Empieza mucho antes, con planificación, inversión, gestión forestal y prevención. España no solo deja de lado la prevención sino que los efectivos de extinción se quedan cortos. Además, hablamos con tres voluntarios y un afectado del incendio. En la mesa del análisis: Ignacio Basco, Ignacio Hoces y Josep María Francàs.
