En España, el 95% de los niños diagnosticados en el vientre materno con Síndrome de Down son abortados. El informe es claro: abrir un debate sobre porque algunos médicos, en este tipo de casos, aseguran que lo mejor es abortar a esos bebés. De hecho, según varias mujeres que participaron para elaborar este informe, aseguran que, tras recibir esos “consejos” médicos, las que decidieron seguir adelante con el embarazo llegaron incluso a sentir un sentimiento de culpa. Además, la decisión de abortar o no suele tener que ser rápida, ya que existe un plazo legal. Por este motivo, el informe también denuncia las formas en las que se plantea acabar con la vida de los bebés y la poca información o alternativas que den. Según la normativa europea, el aborto se puede realizar hasta las 14 semanas de gestación. Pero, si presenta alguna discapacidad o anomalía, como se considera a esto, se puede acabar con la vida de ese niño hasta las 22 semanas.
