La población residente en España roza los 50 millones, lo que representa el valor máximo de la historia. Y es la inmigración la que está detrás este dato. El crecimiento poblacional se debió al incremento de personas nacidas en el extranjero y el de nacidas en España se redujo. Las principales nacionalidades de los inmigrantes fueron la colombiana, la venezolana y la marroquí. Las principales comunidades y ciudades autónomas donde se sitúan estos aumentos se dieron en la Comunidad Valenciana, Baleares, el Principado de Asturias y Murcia y son las edades de entre 30 a 34 años y 35 a 39 años las que lideran estas listas.
