Medida, ante todo, impopular la que se ha llevado a cabo en el municipio valenciano de Paiporta, uno de los más devastados por la dana hace ahora 10 meses. El Ayuntamiento ha cobrado el IBI de viviendas, locales e incluso garajes que todavía hoy en día están en desuso a causa de los destrozos provocados por la riada. Unos recibos que pueden llegar a ascender a más de 300 euros en viviendas y hasta los 1000 euros en algunos bajos comerciales.
