La guerra entre Irán y Estados Unidos no solo pone en jaque al panorama internacional, sino también a nuestros bolsillos. Además de lo más llamativo, la subida del precio de la gasolina, en algunas estaciones hasta un 12%, o del gas que también se notará en la factura del próximo mes, la cesta de la compra, de nuevo, volverá a tener un repunte. No solo porque la subida de la gasolina encarecerá el transporte, sino también porque los fertilizantes y producción agrícola sufrirán incrementos. Verduras como los tomates o los pimientos han subido un euro en una semana, pero la leche, el pan o los huevos, alimentos básicos también empiezan a estar más caros hoy en los stands de los supermercados que hace unos días. Los cereales y la carne serán los siguientes. Y ojo con las hipotecas porque los tipos de interés volverán a escalar. Y mientras, ¿el Gobierno qué hace? Al ya eslogan socialista con el que han querido encabezar cualquier mitin o acto público de ‘No a la guerra’, además de las puestas en escena de Pedro Sánchez para rebatir cualquier postura estadounidense y a las mil y una versión de los ministros diciendo todas las malas consecuencias que tendrá la guerra en el mundo, no van a hacer NADA.
