Más de la mitad de la población española sufre la crisis de la vivienda y tiene serios problemas para paliarla sin efectos secundarios. Muchos españoles han tenido que renunciar a servicios básicos para poder tener un techo y los jóvenes cada vez tardan más en salir de casa de sus padres. Los precios de la vivienda siguen hinchándose a un ritmo que parece imposible que no vaya a explotar. Sin duda, una de las mayores preocupaciones de los españoles a la que el Gobierno parece no saber o no querer atajar. Pedro Sánchez lleva siete años haciendo promesas vacías, anuncios a bombo y platillo que nunca llegan a buen puerto. Inversiones que no cumplen con lo prometido y que incluso enfadan a sus propios socios de Gobierno. Por todos es sabido el rechazo, por insuficiente, en esta materia de partidos como ERC o Podemos, pero ahora es la mano derecha del Gobierno, Sumar, quién ha dicho hasta aquí y pide la dimisión de Isabel Rodríguez por fracasar con la política de vivienda.
