Moncloa logra que el Princesa de Asturias sea para un museo indigenista y no para los voluntarios que ayudaron a los municipios valencianos arrasados por la riada del pasado 29 de octubre. El Gobierno ha intercedido para que el premio no caiga en manos de los mismos que repudiaron a Sánchez en Paiporta. Más de siete meses después del trágico suceso que, principalmente, sacudió la Comunidad Valenciana, se ha antepuesto un museo extranjero, de México en este caso, para darle un premio, a las miles de personas que se trasladaron hasta la zona de la catástrofe para mostrar su solidaridad. Una ayuda en forma de trabajo físico y psicológico, sin importar la edad, clase social e ideología.
