El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, negó durante días que la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, hubiera mantenido ningún encuentro con Leire Díez, la presunta fontanera del PSOE. Lo negó una vez. Lo negó dos veces. Y lo volvió a negar ayer, ante las cámaras, con esa expresión de quien repite un guión que ya no convence ni a él. Horas después, la propia Guardia Civil publicó un comunicado.
Y en ese comunicado, la institución reconocía lo que el ministro había negado: tres reuniones. Tres. En cafeterías. Mientras Leire Díez maniobraba para torpedear las investigaciones que acosaban al entorno del presidente. Mercedes González, amiga personal de Pedro Sánchez, llegó a la dirección de la Guardia Civil en septiembre de 2024.
