Acaban de escuchar a Óscar Puente, ministro de Transportes y parte competente del accidente de tren de Adamuz que dejó 45 víctimas mortales y de Rodalies, con otra víctima mortal en menos de 10 días. El ministro tuitero se presentó en el Senado, en una comparecencia de 7 horas, como una víctima a la que el disfraz le duró poco para volver a ser el mismo ministro al que le cuesta demasiado mantener la educación y es más, el respeto, a todas las víctimas de tal trágico accidente. El propio ministro llegó a asegurar que no se puede hacer más tras el accidente, pero lo que no sabe el señor Puente es que no se trata de hacerlo después sino antes para evitarlo. Óscar Puente también se mostró desafiante incluso con los familiares de las víctimas, para ellas un mensaje directo: irá al homenaje de Estado y mirará a las víctimas a la cara.
