Durante años nos vendieron que venían a cambiar la política, a limpiarla de la corrupción y a llevar el feminismo por bandera. Sin embargo, la realidad ha acabado golpeando una y otra vez a quienes más alto levantaron ese estandarte. Ahí está la reciente condena de nueve años y medio al exdiputado de Sumar Xabier Ron por la agresión sexual continuada a una menor. Ahí están las acusaciones que han perseguido y persiguen a Íñigo Errejón. Ahí está la sanción impuesta por la Universidad Complutense a Juan Carlos Monedero que le inhabilita un año. Y ahí está, también, el devastador episodio político que supuso el caso Mónica Oltra quien tapó los abusos que su exmarido cometía contra una menor en su caso.
